El pasado 11 de diciembre, el Sonido Cóndor, un ícono de la cultura popular en la Ciudad de México, se convirtió en tendencia por razones que indignaron a su público. Arnulfo “N”, dueño del famoso sonidero con más de 40 años de trayectoria, fue detenido mientras organizaba un evento en la colonia Tacuba, alcaldía Miguel Hidalgo. Aunque contaba con el permiso correspondiente para realizar el baile, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) lo arrestaron, lo que desató denuncias de abuso policial.
Denuncias en redes sociales: “Nos quieren silenciar”
La hija de Arnulfo, Aradia, difundió un video en redes sociales mostrando cómo policías intentaron evitar la instalación del sonidero. En sus declaraciones, afirmó que los oficiales no solo violentaron a su padre, sino que también le robaron su celular, que contenía pruebas clave del abuso.
“Nos están intentando silenciar y amedrentar para que borremos todo de redes sociales o planear agravar la situación de mi papá”, expresó Aradia, quien también solicitó apoyo a la Comisión Nacional de Derechos Humanos y al gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum.
Un cumpleaños tras las rejas
Para agravar la situación, Arnulfo pasó su cumpleaños detenido. En las redes oficiales del Sonido Cóndor, sus familiares le dedicaron emotivos mensajes:
«Defenderemos hasta la muerte tus derechos. Te amamos y pronto estaremos juntos festejando. Feliz cumpleaños, padre».
La familia compartió el permiso emitido por la alcaldía Miguel Hidalgo, que confirmaba la autorización del evento, lo que ha generado mayor indignación entre los seguidores del Sonido Cóndor y la comunidad.
Respuesta de la SSC y el trasfondo del conflicto
Según la SSC, el arresto se debió a la supuesta incitación a la violencia contra servidores públicos. En su comunicado, señalaron que los vecinos habían denunciado la obstrucción de la calzada México-Tacuba, una de las principales vialidades de la zona. Sin embargo, la versión oficial contrasta con las pruebas presentadas por la familia de Arnulfo, que muestran la existencia de los permisos.
La detención ha puesto de nuevo bajo la lupa la actuación de las autoridades capitalinas en eventos culturales y su relación con comunidades que luchan por preservar sus tradiciones.
Un llamado a la justicia
El caso del Sonido Cóndor no es solo una disputa por un baile callejero; es una lucha por la dignidad y los derechos de quienes defienden la cultura popular en México. La familia de Arnulfo ha pedido el apoyo de la ciudadanía para visibilizar el abuso, mientras miles de fanáticos del sonidero se solidarizan con su causa.
|¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.


TE PODRÍA INTERESAR