En el corazón del campo mexicano, entre los surcos de maíz y caña de azúcar, miles de agricultores han convivido por décadas con plaguicidas que, si bien prometían proteger sus cultivos, escondían un enemigo silencioso: riesgos graves para la salud y el medio ambiente.
Esa realidad comienza a cambiar. El gobierno federal, encabezado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, anunció el inicio de una estrategia nacional para erradicar plaguicidas tóxicos que han sido prohibidos en gran parte del mundo. La meta: una agricultura más limpia, sustentable y segura para productores y consumidores.
Primera lista: 35 plaguicidas fuera de circulación
Julio Berdegué, titular de la dependencia, adelantó que se publicará en el Diario Oficial de la Federación una primera lista de 35 plaguicidas prohibidos, entre ellos:
- Aldicard
- Carboturan
- Endosulfan
- DDT
El caso del DDT resulta especialmente simbólico: aunque está restringida su importación en México, su producción no ha sido prohibida, pese a que el mundo lo vetó desde hace décadas por sus efectos nocivos.
Un plan en tres etapas hacia 2027
La erradicación no será inmediata, sino progresiva:
- Primera etapa (2025): prohibición de 35 plaguicidas tóxicos.
- Segunda etapa (2026): publicación de una nueva lista con sustancias adicionales.
- Tercera etapa (2027): inclusión de restricciones alineadas con convenios internacionales.
Con ello, México se suma a los países que buscan alinear su producción agrícola a estándares globales de salud y sostenibilidad.
Los riesgos que ya no se pueden ignorar
Cada plaguicida prohibido tiene un historial oscuro:
- Altical, usado en cítricos y caña, es altamente peligroso para agricultores.
- Carboturan está vetado en Europa y Canadá, y restringido en EE.UU. por su toxicidad.
- Endosulfan afecta gravemente a bebés en gestación y al sistema nervioso humano.
Los científicos y organizaciones ambientales advierten desde hace años sobre los efectos irreversibles que estas sustancias dejan en la tierra, el agua y la salud de quienes las manipulan.
Agricultura más limpia, consumidores más seguros
El reto es enorme: sustituir los plaguicidas prohibidos por alternativas sustentables que no comprometan la producción. Sin embargo, este cambio abre una oportunidad para que México fortalezca su agricultura sustentable y gane confianza en mercados internacionales cada vez más estrictos con la seguridad alimentaria.
La decisión también responde a una exigencia social: los consumidores demandan alimentos más sanos, libres de químicos dañinos. El futuro de la agricultura mexicana apunta hacia la sostenibilidad como nuevo estándar.
Un paso histórico para México
La prohibición de plaguicidas tóxicos marca el inicio de una transformación en el campo mexicano. No solo se trata de erradicar sustancias peligrosas, sino de construir un modelo agrícola que priorice la vida, la salud y el medio ambiente.
La siembra de hoy será la cosecha de mañana: un México donde los alimentos sean más seguros y la tierra más fértil para las próximas generaciones.


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