La Fiscalía General de la República (FGR) ha abierto una investigación formal contra el expresidente Enrique Peña Nieto por un presunto soborno de 25 millones de dólares. La acusación, ligada a la compra del software de espionaje Pegasus, ha llevado a la FGR a solicitar cooperación a Israel.
El escándalo de espionaje Pegasus en México ha dado un giro drástico. La Fiscalía General de la República (FGR), bajo la dirección de Alejandro Gertz Manero, ha iniciado una investigación formal contra el expresidente Enrique Peña Nieto, pero esta vez con una acusación concreta y explosiva: un presunto soborno de 25 millones de dólares para facilitar la compra del polémico software israelí.
La Acusación Central: Un Soborno de 25 Millones de Dólares
La nueva línea de investigación no se centra en la orden de espionaje, un delito que ha resultado difícil de probar en el pasado, sino en un acto de corrupción tangible. La FGR basa sus pesquisas en informes que alegan que Peña Nieto recibió 25 millones de dólares de los empresarios israelíes Avishai Neriah y Uri Emmanuel Ansbacher.
El supuesto pago se habría realizado para asegurar lucrativos contratos gubernamentales con la Secretaría de la Defensa (Sedena), la entonces Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) durante su campaña y presidencia (2012-2018). Este enfoque transforma un complejo escándalo político en un caso de corrupción con una ruta de dinero específica, lo que podría facilitar su judicialización.
La FGR Actúa: Cooperación Internacional en Marcha
Para sustentar la investigación, Gertz Manero anunció que la FGR solicitará formalmente la cooperación del gobierno de Israel. El objetivo es verificar las afirmaciones contenidas en documentos de un arbitraje secreto entre los empresarios, que fueron revelados por medios israelíes y que constituyen la base de esta nueva acusación.
Esta acción eleva el caso a una dimensión internacional y pone una presión considerable sobre el expresidente, quien reside en España desde que dejó el cargo. La FGR busca corroborar fechas, montos y las circunstancias del presunto soborno, un movimiento que demuestra la seriedad con la que se está tomando esta nueva vertiente del caso Pegasus.
El Contexto del Escándalo: Espionaje Masivo en México
El software Pegasus, desarrollado por la firma israelí NSO Group, es una poderosa herramienta de vigilancia capaz de infiltrarse en teléfonos inteligentes para extraer toda su información. Aunque se comercializa para combatir el terrorismo y el crimen organizado, en México su uso se desvió masivamente.
- Objetivos Clave: Se estima que más de 15,000 números de teléfono fueron seleccionados como objetivos potenciales. En la lista figuran periodistas de alto perfil como Carmen Aristegui y Carlos Loret de Mola, activistas de derechos humanos y opositores políticos.
- Círculo de Sheinbaum: De manera significativa, al menos 50 personas del círculo cercano de la actual presidenta Claudia Sheinbaum, quien en ese entonces era una figura de la oposición, fueron presuntamente objetivos del espionaje.
- Costo para el Erario: Investigaciones previas han revelado que las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto gastaron más de 300 millones de dólares en diversos programas de spyware, de los cuales se han confirmado al menos 61 millones de dólares destinados específicamente a contratos con NSO Group para Pegasus.
«Lamento encontrar reportes que, sin el más mínimo rigor periodístico, hacen señalamientos descuidados y malintencionados. El reporte sobre supuestas aportaciones es completamente falso. Es una insinuación sin fundamento alguno», publicó Enrique Peña Nieto en su cuenta de X (@EPN).
La Defensa de Peña Nieto y las Implicaciones Políticas
Desde España, Enrique Peña Nieto ha negado categóricamente las acusaciones, calificándolas de «carentes de sustento» y «malintencionadas». Sin embargo, la investigación de la FGR avanza y se conecta con otras piezas del rompecabezas, como el caso de Tomás Zerón, ex titular de la Agencia de Investigación Criminal, quien se encuentra prófugo en Israel y también enfrenta acusaciones por la compra y mal uso de Pegasus, además de su implicación en el caso Ayotzinapa.
La apertura de esta investigación por un delito tan específico como el soborno sugiere que la administración actual busca no solo la verdad, sino también consecuencias legales concretas contra los responsables de lo que se considera uno de los mayores escándalos de abuso de poder en la historia reciente de México.


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