El asesinato de Adrián Argeta Cruz, repartidor de la plataforma DiDi, ocurrido el pasado 7 de junio en el Puente Sin Fin de Cuernavaca, ha generado indignación entre familiares, amigos y compañeros de trabajo. Tres meses después del crimen, sin avances en la investigación, decidieron alzar la voz el 15 de septiembre, día de la conmemoración del Grito de Independencia, para exigir justicia y seguridad en el estado de Morelos.
La protesta se llevó a cabo mediante una rodada que culminó en un plantón detrás de palacio estatal, donde los manifestantes exigieron una audiencia con la gobernadora Margarita González Saravia y representantes de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Rodada y plantón frente al palacio estatal
La jornada de protesta comenzó alrededor de las 10 de la mañana, cuando motociclistas partieron del bulevar Cuauhnáhuac-Cuernavaca. La caravana recorrió calles principales como Plan de Ayala y El Vergel, hasta llegar a las avenidas Matamoros y Galeana, justo detrás de palacio estatal.
En este punto, familiares y compañeros del joven asesinado demandaron una reunión directa con la mandataria estatal para exponer su caso y reiterar la urgencia de acciones concretas contra la delincuencia en la zona metropolitana de Cuernavaca.
La madre de Adrián, Margarita Cruz Trujillo, recordó que su hijo de 27 años fue asesinado al resistirse al robo de su motocicleta. Aseguró que la FGE cuenta con videos que muestran el rostro de los responsables y las placas de las motocicletas que utilizaron, pero a pesar de ello no hay detenidos.
Denuncias contra la Fiscalía y exigencias de justicia
Durante la protesta, la madre de la víctima denunció la falta de respuesta de la Fiscalía de Morelos, afirmando que desde hace semanas no les contestan llamadas ni ofrecen información sobre el avance de la investigación.
“Queremos justicia para Adrián Argeta, asesinado en el Puente Sin Fin el 7 de junio. También exigimos que cesen los delitos que se cometen casi a diario contra los repartidores de aplicaciones. Estamos cansados de la inseguridad y violencia que azotan la ciudad y el estado”, declaró.
La madre emplazó a la gobernadora a ponerse en el lugar de una madre que ha perdido a su hijo de manera violenta. Recalcó que el caso no puede quedar estancado y que los responsables deben ser detenidos y llevados ante la justicia.
Inseguridad y abandono en Cuernavaca
Los manifestantes aprovecharon la protesta para señalar que la inseguridad se ha visto agravada por la falta de alumbrado público y patrullajes en zonas críticas como el Puente Sin Fin, El Polvorín, y la carretera Cuernavaca-Temixco. Aseguraron que la oscuridad en estas vialidades favorece asaltos y homicidios.
También denunciaron la presencia de baches en gran parte de la capital, así como la falta de mantenimiento en avenidas céntricas como Humboldt y Rufino Tamayo, lo que aumenta los riesgos para motociclistas y automovilistas.
Para los familiares de Adrián y los repartidores que lo acompañaron, la protesta tenía un propósito claro: visibilizar que la ciudad no está en condiciones de celebrar mientras la violencia persiste y los crímenes permanecen impunes.
Crítica al gasto público en festejos
Uno de los puntos más álgidos de la protesta fue la crítica al gasto en celebraciones patrias, específicamente a la presentación del cantautor Espinoza Paz en el Zócalo de Cuernavaca.
La madre de Adrián cuestionó: “¿Qué vamos a festejar? ¿Los asaltos? ¿Los asesinatos? Ese dinero que se gasta en conciertos debería destinarse a mejorar la seguridad, alumbrar calles y reforzar la vigilancia en zonas de riesgo”.
Incluso señaló que la contratación del artista, cuyo pago especuló podría ascender a dos o tres millones de pesos, contrasta con la carencia de servicios básicos como iluminación en lugares donde ocurren asaltos y homicidios.
Exigen seguridad y acciones inmediatas
Los motociclistas que participaron en la rodada coincidieron en que es urgente que el gobierno estatal implemente patrullajes constantes en el Puente Sin Fin y otras zonas de alto riesgo. Afirmaron que más que conciertos o celebraciones, los ciudadanos requieren condiciones mínimas de seguridad para poder vivir y trabajar sin miedo.
La madre de Adrián concluyó su mensaje pidiendo a la gobernadora que atienda la realidad que viven las familias de Morelos: “No hay nada que festejar cuando todos los días hay asesinatos. Lo que necesitamos es justicia y seguridad, no espectáculos”.
La protesta del 15 de septiembre en Cuernavaca reflejó la desesperación de familias que exigen justicia y un alto a la violencia. El caso de Adrián Argeta, un joven repartidor asesinado por resistirse a un asalto, se ha convertido en símbolo de la inseguridad que enfrentan trabajadores de aplicaciones y ciudadanos en general.
El reclamo directo a la gobernadora de Morelos y a la Fiscalía busca frenar la impunidad y reorientar la atención de las autoridades hacia lo verdaderamente urgente: proteger la vida y garantizar la seguridad pública. Mientras no existan avances en las investigaciones ni medidas efectivas de prevención, los familiares de Adrián y la ciudadanía seguirán demandando justicia y un cambio en la estrategia de seguridad del estado.


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