La mañana comenzó con consignas, bailables regionales y cadenas humanas frente a Palacio Nacional. Cientos de estudiantes de Oaxaca, pertenecientes a la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez” (FNERRR), llegaron desde las primeras horas para exigir una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Su reclamo central: denunciar que en Oaxaca han sufrido represión, pérdida de albergues estudiantiles y actos de persecución política, sin obtener respuesta del gobernador Salomón Jara.
Una protesta con identidad cultural
No fue una manifestación común. Los jóvenes decidieron expresarse con bailables regionales, deporte y expresiones culturales, mientras gritaban consignas como:
“atacar la educación es un crimen”, “la juventud no es un crimen” y “el conocimiento es nuestra arma”.
El mensaje era claro: defender la educación pública también implica defender su identidad y sus raíces.
Camino al Palacio Nacional
Desde las seis de la mañana, los estudiantes llegaron a la Plaza de la Constitución. Aunque el acceso estaba restringido por policías capitalinos, lograron colocarse frente a la Puerta Mariana tras algunos empujones. Para ellos, llegar hasta ese punto simbolizó romper el cerco de indiferencia que, aseguran, han enfrentado en Oaxaca.
Reclamos contra el gobierno estatal
Los estudiantes denunciaron que el gobernador Salomón Jara ha ignorado sus peticiones y que, incluso, han sido víctimas de actos violentos. Señalaron al menos tres agresiones recientes, incluyendo la irrupción armada en el Albergue Estudiantil Villas de Monte Albán, donde además se saqueó una tienda vinculada al Movimiento Antorchista.
Estos hechos, aseguran, evidencian una persecución política y vandalismo contra jóvenes de escasos recursos que dependen de los albergues para continuar sus estudios.
El llamado a Sheinbaum
Ante esta situación, los alumnos de la FNERRR piden ser recibidos por la presidenta Sheinbaum. Su esperanza es que la mandataria pueda intervenir directamente y garantizarles un espacio seguro para vivir y estudiar.
“No venimos a pedir privilegios, venimos a pedir justicia”, repiten en su marcha.
Oaxaca y la lucha estudiantil
La historia de estas protestas no es nueva. En Oaxaca, los estudiantes han realizado cadenas humanas, mítines, eventos culturales y denuncias públicas, pero afirman que el gobierno estatal mantiene una política de “oídos sordos”. Ahora, su presencia en la capital busca visibilizar un problema que trasciende fronteras locales y que toca un tema fundamental: el derecho a la educación y a la protesta pacífica.


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