La medida, anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU., representa una escalada en la estrategia binacional contra los grupos delictivos que operan en México. Esta acción no se limita a una simple detención; es un ataque directo a la línea de vida de la organización: su dinero.
¿Quiénes son los Sancionados y por Qué Ahora?
El Cártel del Noreste, una poderosa escisión de Los Zetas, ha mantenido un control violento sobre vastas zonas de Tamaulipas y Nuevo León, siendo una de las organizaciones más temidas del país. Los individuos sancionados, Miguel Ángel de Anda y Ricardo González Sauceda, son señalados como figuras clave en las operaciones de tráfico de drogas y trata de personas del cartel.
La justificación específica de Estados Unidos para esta acción es contundente: se trata de una represalia directa por el ataque al consulado estadounidense en Nuevo Laredo en marzo de 2022, un acto que fue considerado una afrenta directa a la soberanía y al personal de EE.UU..
La Estrategia de Asfixia Financiera
Más allá de la captura de capos, que a menudo son reemplazados rápidamente, la estrategia de la OFAC busca infligir un daño estructural y duradero. Las sanciones implican:
* Bloqueo total de activos: Todos los bienes, propiedades e intereses en propiedad de los sancionados que se encuentren en Estados Unidos o en posesión o control de personas estadounidenses quedan congelados.
* Prohibición de transacciones: Se prohíbe a cualquier ciudadano, residente o entidad estadounidense realizar cualquier tipo de transacción financiera o comercial con estos individuos o con entidades que les pertenezcan.
«Continuaremos cortando el acceso de los carteles a las drogas, el dinero y las armas que les permiten actuar con violencia», declaró un alto funcionario del Tesoro, subrayando la naturaleza financiera de esta ofensiva.
Este método de «estrangulamiento financiero» busca hacer extremadamente difícil para el CDN mover su dinero a través del sistema bancario internacional, pagar a sus sicarios, comprar armas y corromper a funcionarios. Los obliga a utilizar métodos de lavado de dinero más primitivos, riesgosos y costosos, debilitando su estructura desde adentro.
Esta táctica se vuelve aún más relevante al considerar la historia del CDN. A pesar de la captura de su anterior líder, Juan Gerardo Treviño Chávez, alias «El Huevo», en marzo de 2022, la organización demostró una notable capacidad de resiliencia y continuó operando. Al atacar ahora su infraestructura financiera, las autoridades buscan un impacto más profundo que el que se logra con la simple detención de una figura de liderazgo.
El éxito y las repercusiones de estas sanciones serán un termómetro clave para medir la efectividad de las nuevas estrategias en la lucha contra el crimen organizado transnacional, una lucha que se libra cada vez más en los balances contables y no solo en el campo de batalla.


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