Tapachula amaneció de fiesta. Miles de ciudadanos se reunieron en las principales calles para celebrar el desfile cívico militar del 16 de septiembre, orgullo de las fiestas patrias. Sin embargo, minutos después de concluir los actos, la tierra recordó que Chiapas es una de las zonas más sísmicas de México.
A las 10:11 horas, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) registró un movimiento telúrico de 5 grados Richter. Aunque no fue perceptible para la mayoría, se encendieron las alertas de monitoreo.
Poco después, a las 10:36 horas, un segundo sismo de 4 grados Richter se detectó con epicentro a 103 km al suroeste de Tapachula, cerca de la frontera con Guatemala.
Sin daños, pero con protocolos activos
De acuerdo con el Sistema Estatal de Protección Civil, ambos movimientos activaron los protocolos de revisión en la región. Se monitorearon hospitales, escuelas, oficinas públicas y viviendas, sin que se reportaran daños materiales ni lesionados.
La población, aunque sorprendida, reaccionó con calma. Muchos recordaron que en Chiapas los sismos forman parte del día a día, pero no por ello debe bajarse la guardia.
Preparativos para el Simulacro Nacional
La Secretaría de Protección Civil de Chiapas confirmó que este viernes 19 de septiembre participará en el Simulacro Nacional de Sismo, una actividad clave para reforzar la coordinación entre instituciones y ciudadanía.
Este ejercicio busca preparar a la población para responder de manera rápida y organizada en caso de un sismo de gran magnitud, recordando tragedias pasadas como la de 2017.
Chiapas: una zona de alta actividad sísmica
La costa de Chiapas se ubica en una región donde convergen las placas tectónicas de Cocos y del Caribe, lo que provoca una alta frecuencia de movimientos telúricos.
Aunque la mayoría son de baja o moderada intensidad, la historia sísmica del estado demuestra la necesidad de mantener protocolos de prevención, simulacros constantes y cultura de protección civil.
Historias de resiliencia
Doña Carmen, comerciante del centro de Tapachula, relató que sintió un ligero mareo tras el segundo sismo: “No fue fuerte, pero me recordó cuando perdimos la calma en 2017. Ahora sabemos que debemos estar preparados”.
Como ella, muchos tapachultecos coinciden en que la cultura de prevención es la mejor herramienta frente a la fuerza impredecible de la naturaleza.


TE PODRÍA INTERESAR