El 14 de diciembre de 2018 marcó el inicio de un cambio controversial en el sistema de salud mexicano. Con el anuncio del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la desaparición del Seguro Popular, se prometió un sistema que garantizara atención médica y medicamentos gratuitos. Sin embargo, la implementación del INSABI no cumplió con estas expectativas y trajo consigo una crisis de desabasto que marcó su sexenio.
Ahora, en 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum parece estar logrando lo que su predecesor no pudo: garantizar el abasto de medicamentos y restablecer la confianza en el sistema de salud.
INSABI: Un fracaso anunciado
El desabasto y sus consecuencias
Desde su creación en 2020, el INSABI enfrentó críticas por:
- Medicamentos incompletos o inexistentes en clínicas y hospitales.
- Falta de planeación en la distribución, dejando comunidades sin acceso a tratamientos esenciales.
- Personal inexperto al frente de un sistema que requería experiencia técnica y logística.
La promesa de que los medicamentos llegarían hasta los rincones más remotos, al igual que un refresco o un gansito, nunca se materializó.
La estrategia de Sheinbaum: Tecnología y planeación
Con solo cuatro meses al frente del gobierno, Sheinbaum ha demostrado que un enfoque basado en habilidades técnicas y planificación puede generar resultados.
Mega licitación para medicamentos
- 73% de abasto asegurado: De las 4,982 millones de piezas requeridas para 2025-2026, la licitación inicial cubrió gran parte de la demanda.
- Fabricantes nacionales: La inclusión de productores locales fortalece la industria farmacéutica mexicana.
- Segunda licitación y compras directas: Para completar el abasto, se planea una estrategia flexible que evita los cuellos de botella del pasado.
La farmacia de Huehuetoca: Una solución estratégica
El anuncio de Sheinbaum sobre el uso de la farmacia de Huehuetoca como un centro de distribución para la zona centro del país refleja un cambio hacia la eficiencia. Esta medida, que parece sencilla, contrasta con la complejidad burocrática que caracterizó a la administración anterior.
¿Por qué no antes? Incapacidad, negligencia o algo peor
La gestión de López Obrador respecto al INSABI deja preguntas inevitables:
- ¿Fue incapacidad al poner personas sin experiencia al frente?
- ¿Negligencia al ignorar las advertencias sobre el desabasto?
- ¿O una combinación de ambas, que derivó en un daño masivo al sistema de salud?
El rápido avance de Sheinbaum sugiere que con una administración eficiente, esta crisis pudo haberse evitado.
Reflexión: Un nuevo camino para el sistema de salud
La solución al desabasto de medicamentos no es solo una cuestión de logística, sino de voluntad política y capacidad administrativa. Si Sheinbaum logra cumplir con su objetivo en los próximos dos meses, marcará un precedente de cómo el gobierno puede enfrentar y resolver problemas críticos.
El reto ahora será mantener estos avances a largo plazo y asegurar que el sistema de salud recupere la confianza de los ciudadanos.
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