El incidente en la plataforma E-Ku-A
Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que el pasado 28 de septiembre se registró un derrame de aguas contaminadas con hidrocarburos en una de sus instalaciones de la Sonda de Campeche. El escurrimiento, que contenía petróleo, grasas y otros compuestos oleosos, se originó en un poro localizado en un ducto secundario de la plataforma E-Ku-A.
De acuerdo con la empresa, el evento comenzó alrededor de las 12:30 horas y generó una movilización inmediata de sus equipos técnicos y de seguridad. Durante tres días se trabajó en la zona para controlar el derrame y evitar que se extendiera hacia otras áreas de operación.
Activación del Plan Interno de Respuesta a Emergencias
Ante la fuga, Pemex activó su Plan Interno de Respuesta a Emergencias (PIRE). Como parte de las acciones, técnicos especializados instalaron una grapa de contención en el punto del ducto donde se localizó el poro.
Gracias a esta medida, la empresa estatal aseguró que el derrame quedó totalmente controlado a las 16:00 horas del tercer día. En su comunicado, Pemex destacó que no se registraron lesionados y que las actividades en la plataforma se mantienen en condiciones normales.
La compañía insistió en que el protocolo de seguridad funcionó de acuerdo con lo previsto, aunque reconoció que la información sobre el evento se difundió tres días después de ocurrido.
Antecedentes de derrames en la región
Este no es el primer incidente de este tipo en instalaciones de Pemex. En mayo pasado, la petrolera estatal registró un derrame de hidrocarburo en Paraíso, Tabasco, que impactó directamente en la fauna acuática y en los ecosistemas de manglares.
En esa ocasión, las autoridades locales reportaron graves afectaciones en la pesca artesanal, paralizando las actividades de alrededor de mil 500 pescadores. Las comunidades denunciaron que la empresa tardó en reconocer el percance y que la respuesta fue insuficiente para mitigar los daños ambientales y económicos.
El nuevo incidente en la Sonda de Campeche ha reavivado la discusión sobre la seguridad y el mantenimiento de ductos e instalaciones petroleras en el sureste de México, donde se concentra la mayor parte de la producción de hidrocarburos del país.
Impacto ambiental y preocupaciones locales
Aunque Pemex aseguró que el derrame fue controlado sin consecuencias graves, organizaciones ambientales han señalado la importancia de evaluar los posibles daños en la zona marina. La Sonda de Campeche es uno de los ecosistemas más sensibles del Golfo de México, con alta biodiversidad de especies marinas y recursos pesqueros de gran valor para las comunidades costeras.
Expertos en temas ambientales advierten que incluso pequeños derrames de hidrocarburos pueden afectar la calidad del agua, dañar organismos marinos y alterar las cadenas alimenticias locales. Asimismo, la acumulación de incidentes similares en poco tiempo genera preocupación sobre la capacidad de prevención y respuesta de Pemex frente a riesgos operativos.
Transparencia y comunicación con la sociedad
Uno de los puntos más cuestionados ha sido la demora en la comunicación oficial. El derrame ocurrió el 28 de septiembre, pero Pemex lo dio a conocer públicamente hasta tres días después. Este retraso genera dudas entre comunidades, pescadores y organizaciones civiles, que demandan mayor transparencia en el manejo de información relacionada con la seguridad ambiental.
La empresa estatal, por su parte, sostiene que actuó con prontitud técnica y que el control se logró en el tiempo establecido por los protocolos. Sin embargo, los críticos insisten en que la comunicación tardía debilita la confianza pública y dificulta la colaboración con autoridades locales y grupos afectados.
La importancia de fortalecer la seguridad petrolera
Los recientes derrames en Tabasco y Campeche refuerzan el llamado de especialistas a modernizar la infraestructura petrolera y a invertir en sistemas de monitoreo más eficientes. El envejecimiento de plataformas, ductos y equipos aumenta la probabilidad de fugas y filtraciones, lo que representa riesgos tanto para el medio ambiente como para la seguridad de los trabajadores.
Además, el contexto internacional de mayor escrutinio ambiental exige a Pemex demostrar un compromiso real con la sostenibilidad y la prevención de daños ecológicos. Acciones rápidas y transparentes, acompañadas de informes técnicos verificables, pueden ser determinantes para evitar la repetición de crisis como las ocurridas recientemente.
El derrame de aguas contaminadas en la Sonda de Campeche fue controlado tras tres días de trabajos intensivos por parte de Pemex, evitando mayores daños a la operación de la plataforma. No obstante, el incidente pone de relieve la necesidad de mejorar la comunicación, reforzar el mantenimiento de la infraestructura y fortalecer la prevención ambiental en la industria petrolera mexicana.
Con un historial reciente de derrames en la región, los ojos de comunidades, especialistas y organizaciones ambientales seguirán puestos en la capacidad de Pemex para garantizar operaciones seguras y responsables. El futuro de los ecosistemas marinos del Golfo de México depende, en gran medida, de esa capacidad de respuesta y de un verdadero compromiso con la transparencia.


TE PODRÍA INTERESAR