La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha desplegado un amplio operativo en respuesta a las intensas lluvias que azotaron a Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí, Puebla y Querétaro desde el pasado 11 de octubre. Con acciones coordinadas entre brigadas especializadas y autoridades locales, el organismo busca restablecer la normalidad en las comunidades afectadas, donde miles de familias han sufrido inundaciones, pérdidas materiales y afectaciones en los servicios básicos.
Más de un millón de metros cúbicos de agua desalojados
A través de un trabajo ininterrumpido, Conagua ha logrado desalojar casi un millón 47 mil metros cúbicos de agua acumulada en distintas zonas del país. Paralelamente, se han distribuido más de 314 mil 600 litros de agua potable para atender las necesidades urgentes de la población damnificada.
Estas acciones forman parte de los operativos de atención de emergencias hidrometeorológicas que el organismo implementa en coordinación con los gobiernos estatales y municipales. “La prioridad es garantizar la salud y seguridad de las familias afectadas, además de asegurar el restablecimiento de servicios esenciales”, informó un representante del organismo.
Brigadas especializadas trabajan en zonas críticas
En total, 89 brigadistas especializados operan 71 equipos de atención de emergencias. Entre ellos destacan plantas potabilizadoras, bombas de gran capacidad, camiones para el control de inundaciones, retroexcavadoras, lanchas y grúas para el retiro de escombros y objetos que obstruyen los caminos.
El equipo técnico de Conagua está capacitado para enfrentar condiciones extremas. Las bombas utilizadas tienen la capacidad de operar bajo el agua, incluso con sólidos suspendidos como lodo o azolve ligero, permitiendo acelerar el proceso de desagüe en comunidades con mayores niveles de anegación.
Veracruz: epicentro de las operaciones
En el estado de Veracruz, uno de los más afectados, el operativo instalado desde el 11 de octubre ha brindado apoyo directo a más de 244 mil personas en municipios como El Higo, Álamo Temapache, Poza Rica, Tuxpan, Tihuatlán y Pánuco.
Las acciones incluyen el traslado de víveres, medicamentos, rescate de personas y bombeo de agua anegada. Tan solo en esta región se han desalojado más de un millón 45 mil metros cúbicos de agua y distribuido más de 314 mil litros de agua potable.
Hidalgo: transporte de víveres y reapertura de caminos
En Chapulhuacán, Xochicoatlán, Molango de Escamilla, Calnali y Pacula, Hidalgo, las brigadas de Conagua han desplegado lanchas para trasladar personas y víveres hacia zonas aisladas por las inundaciones. Además, se colabora en la reapertura de caminos rurales mediante retroexcavadoras.
En los próximos días, se concentrarán 22 pipas adicionales para reforzar la distribución de agua potable en municipios como Huazalingo, Atlapexco, Jacala de Ledezma, Tenango de Doria, La Misión, Zacatuilpán de Ángeles, Tianguistengo, Zimapán, San Agustín Metzquititlán y Huehuetla.
San Luis Potosí: bombeo preventivo y control de riesgos
En Tamuín, San Luis Potosí, se realizó un operativo de bombeo en el cárcamo Los Curros, donde fueron extraídos más de mil 500 metros cúbicos de agua. Estas acciones buscan reducir el riesgo de desbordamientos y proteger la infraestructura local.
Conagua también ha trabajado en la inspección de cauces y drenes para asegurar el flujo de agua y evitar daños a las comunidades cercanas.
Puebla y Querétaro: apoyo interinstitucional
En Puebla, una planta potabilizadora fue trasladada al municipio de Pantepec, mientras que camiones hidráulicos y carros tanque operan en Huauchinango, Xicotepec de Juárez y Francisco Z. Mena. Estas unidades han permitido restablecer el abasto de agua potable en zonas donde la infraestructura resultó severamente dañada.
En Querétaro, brigadistas de Conagua colaboran con autoridades de los tres órdenes de gobierno para atender las emergencias locales y brindar apoyo a las familias afectadas por las lluvias.
Una respuesta solidaria ante la emergencia
El operativo de Conagua refleja la importancia de la coordinación institucional frente a los desastres naturales. Cada bomba instalada, cada litro de agua distribuido y cada familia asistida representa un esfuerzo conjunto por mitigar los efectos del cambio climático y proteger la vida de los ciudadanos.
Mientras continúan las labores, el organismo reitera su compromiso de mantener la vigilancia constante en las zonas vulnerables y seguir apoyando a las comunidades hasta lograr su plena recuperación.


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