Cero tolerancia a la violencia en las escuelas: un compromiso con la paz
El eco de un caso trágico ocurrido en un plantel del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM llevó a replantear la urgencia de atender las violencias que se viven en los espacios educativos. Consciente de ello, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, encabezó la declaratoria de cero tolerancia a la violencia en contra de adolescentes y jóvenes, reafirmando que no se permitirá ninguna conducta que atente contra la dignidad, la integridad o la libertad de los estudiantes.
La escuela como espacio seguro de vida y desarrollo
En el marco del evento realizado en el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 35, Leona Vicario, en el Estado de México, Delgado enfatizó que los planteles deben ser lugares donde se proteja el derecho a la vida, a la paz, a la supervivencia y al desarrollo. Señaló que los jóvenes viven emociones con gran intensidad, por lo que el Nuevo Bachillerato Nacional incorpora la alfabetización emocional como parte del aprendizaje: aprender a sentir, a reconocer las emociones y a gestionarlas de manera saludable.
El silencio institucional ya no tiene cabida
El titular de la SEP subrayó que esta declaratoria no solo busca erradicar las violencias visibles, sino también romper con el silencio institucional que durante décadas ha perpetuado heridas y desigualdades. “Afectar la dignidad de las personas incluyendo sus derechos a la igualdad, integridad física y psicológica es algo que no se va a permitir a nadie”, enfatizó.
La voz de las mujeres contra la violencia
Durante el acto, la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, compartió un mensaje enfocado en la resiliencia juvenil. Reconoció que la adolescencia y la juventud son etapas en las que los problemas pueden sentirse abrumadores, pero insistió en que siempre existe una salida y un día después. Llamó a construir una sociedad que valore la diversidad, la pluralidad y el respeto mutuo, donde la diferencia no sea motivo de discriminación ni violencia.
Diversidad y respeto como bases de la convivencia
El mensaje de la declaratoria va más allá de los muros escolares. Reconocer y respetar la diversidad de pensamientos, expresiones, formas de vestir y de vivir es fundamental para erradicar la violencia. La iniciativa parte de la idea de que violentar a otro es una forma de negarnos como sociedad. Solo desde el respeto a las diferencias puede construirse una cultura de paz.
21 medidas para erradicar la violencia escolar
La declaratoria establece un conjunto de 21 medidas concretas para combatir la violencia en las escuelas. Entre ellas destacan la prohibición de realizar señas sexualmente sugerentes, el contacto físico sin consentimiento, el condicionamiento de calificaciones o apoyos escolares a cambio de conductas sexuales o violentas, así como cualquier represalia disciplinaria contra quienes rechacen actos de este tipo. Estas acciones buscan blindar a los estudiantes frente a abusos y garantizar que los planteles sean espacios de seguridad, confianza y aprendizaje integral.
Hacia una cultura educativa libre de violencia
La política de cero tolerancia impulsada por la SEP no se limita a los centros de educación media superior, sino que plantea un cambio cultural en la forma en que se convive dentro y fuera de las aulas. El objetivo es que los jóvenes se desarrollen en ambientes seguros, donde sus derechos estén garantizados y donde se fomente la empatía y la paz como valores centrales.


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