La confianza del consumidor en México volvió a caer en enero de 2026. Así lo muestran los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que reflejan un ánimo cada vez más prudente entre las familias cuando piensan en su economía y en la del país. No es una caída brusca, pero sí constante, y eso suele decir mucho.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor, el indicador se ubicó en 44.0 puntos, lo que representa una baja mensual de 0.6 puntos respecto a diciembre y una caída anual de 2.7 puntos. En términos simples: hoy la gente se siente menos segura que hace un mes y mucho menos confiada que hace un año.
Este indicador funciona como un termómetro del ánimo económico. Mide cómo ven las personas su situación actual, cómo creen que estarán dentro de un año y qué tan buen momento consideran que es para gastar en cosas importantes. Cuando baja, suele significar que la gente aprieta el paso y cuida más el dinero. 
Peor que hace un año
El reporte muestra cómo los cinco componentes del indicador cayeron en enero. Es decir, no solo preocupa el presente, también el futuro. Las familias sienten que hoy están un poco peor que hace un año y, además, no ven claro que la situación mejore en los próximos 12 meses.
Donde más se nota el pesimismo es en la percepción sobre la economía del país. Este componente cayó 4.6 puntos en comparación anual, y la expectativa para dentro de un año es todavía más negativa, con una baja de 6.5 puntos. En pocas palabras: la sensación general es que el país no va por buen camino económico. 
La economía familiar tampoco sale bien librada. Aunque la percepción del ingreso del hogar sigue en terreno relativamente positivo, también retrocedió. Esto sugiere que, aunque algunas personas conservan su empleo o ingresos, sienten que ya no rinden igual que antes. 
Foco rojo en el consumo
El indicador que mide si es buen momento para comprar bienes duraderos, como muebles, electrodomésticos o televisores, sigue muy bajo, en apenas 30.5 puntos. Eso habla de familias que prefieren postergar compras grandes por miedo a endeudarse.
Los indicadores complementarios refuerzan esta idea. Cada vez menos personas creen que podrán ahorrar, salir de vacaciones o mejorar su situación económica en el corto plazo. Incluso la expectativa sobre el empleo en el país para los próximos 12 meses cayó con fuerza.
En contraste, solo dos planes de largo plazo muestran ligeras mejoras: la intención de comprar un auto o de adquirir o remodelar una vivienda. Aun así, los niveles siguen siendo bajos, lo que sugiere que son más un deseo que una decisión firme.
PRINCIPALES CAUSAS DE LA DESCONFIANZA DEL CONSUMIDOR:
• Percepción de que la economía del país está peor que hace un año
• Temor a que la situación económica no mejore en los próximos meses
• Menor expectativa de empleo y estabilidad laboral
• Pérdida de poder adquisitivo frente a los precios
• Menor capacidad para ahorrar
• Cautela para realizar compras grandes o endeudarse


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