La desaparición de mujeres podría ser reconocida expresamente como un tipo de violencia de género en Quintana Roo, mediante una reforma que busca actualizar la legislación estatal y dar mayor certeza jurídica a las autoridades encargadas de atender estos casos.
La iniciativa, impulsada desde el Congreso del Estado por la diputada Reyna Tamayo, plantea modificar los artículos 2 y 5 de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado de Quintana Roo para incorporar de manera explícita la desaparición dentro de las formas de violencia contra las mujeres.
El planteamiento parte de que actualmente este fenómeno no se encuentra expresamente reconocido bajo este concepto en la legislación estatal, pese a que una desaparición puede desarrollarse en contextos relacionados con violencia sexual, trata de personas, explotación, violencia familiar, feminicidio y otras agresiones.
La modificación no crearía el delito de desaparición ni sustituiría las disposiciones penales existentes. Su objetivo es reconocer jurídicamente su dimensión como una forma de violencia contra las mujeres, de manera que las instituciones cuenten con parámetros más claros para actuar con perspectiva de género, protección reforzada y atención inmediata.
Desaparición no siempre es un hecho aislado
Uno de los principales argumentos de la iniciativa es que la desaparición de una mujer no puede analizarse únicamente como un problema de seguridad pública o de investigación criminal, debido a que existen casos en los que previamente se presentan amenazas, agresiones o diferentes situaciones de vulnerabilidad.
Tamayo considera que reconocer esta realidad desde la propia legislación permitiría ampliar la manera en la que las instituciones abordan estos casos.
“En los últimos años, la desaparición de mujeres ha emergido como una de las manifestaciones más alarmantes de violencia de género en el país. Este fenómeno no puede ser entendido únicamente como una problemática de seguridad pública o investigación criminal, sino como una expresión compleja de violencia estructural que afecta de manera diferenciada a las mujeres por razón de género”, explicó la diputada.
La legisladora señala además que las circunstancias alrededor de una desaparición pueden involucrar otras formas graves de violencia.
“La desaparición de mujeres suele encontrarse vinculada a dinámicas de violencia sexual, trata de personas, explotación, violencia familiar, feminicidio y otras formas graves de agresión que reflejan patrones sistemáticos de desigualdad y discriminación”, agregó.
Buscan dar mayor certeza jurídica a las autoridades
Uno de los puntos centrales de la reforma es que la desaparición aparezca expresamente dentro de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, evitando que su consideración bajo una perspectiva de género dependa únicamente de interpretaciones.
Para Tamayo, esta incorporación permitiría brindar mayor claridad jurídica a las instituciones y reforzar los mecanismos especializados que deben activarse ante la desaparición de una mujer.
“La inclusión expresa de la desaparición dentro del concepto de violencia contra las mujeres responde a la necesidad de dotar de mayor claridad y certeza jurídica a la actuación de las autoridades. La tipificación conceptual permite reconocer que la desaparición no constituye un evento aislado o neutro, sino un hecho que frecuentemente se inserta en contextos de violencia de género”, sostuvo.
La legisladora considera que contar con esta precisión favorecería la utilización de enfoques diferenciados y protocolos especializados, además de combatir prácticas que puedan minimizar el riesgo que enfrenta una mujer desaparecida.
Reconocerla en la ley busca visibilizar su gravedad
Más allá de los efectos jurídicos, la iniciativa pretende que reconocer expresamente la desaparición como violencia contra las mujeres tenga también un impacto social.
“La incorporación de la desaparición dentro del concepto de violencia contra las mujeres también posee un efecto simbólico y social relevante. La visibilización normativa constituye un reconocimiento de la gravedad del fenómeno y de la obligación estatal de enfrentarlo con determinación”, explicó Tamayo.
La propuesta busca así actualizar una legislación que, de acuerdo con la diputada, debe evolucionar conforme aparecen nuevas necesidades de protección y se reconocen las distintas maneras en las que puede manifestarse la violencia de género.
“Reconocer la desaparición de mujeres como una forma de violencia de género representa un paso fundamental en la consolidación de un sistema de protección integral de derechos humanos”, destacó la legisladora.


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