Desde primeras horas de este lunes, grupos de piperos, encabezados por la organización ACME, realizaron bloqueos en vialidades de Cuautitlán Izcalli y otras zonas del Estado de México, como respuesta a un operativo estatal que clausuró diversos puntos de distribución de agua por presunto robo del líquido, conocido como huachicol de agua.
Operativo Caudal y resultados
El operativo, denominado Caudal, se llevó a cabo el pasado viernes en 48 municipios mexiquenses y tuvo como objetivo principal detectar y sancionar tomas ilegales y pozos clandestinos que abastecían de manera irregular a pipas y organizaciones de distribución de agua.
Según autoridades estatales, en la acción se ubicaron 51 pozos ilegales, 138 tomas clandestinas y se aseguraron más de 300 pipas, implicando a varias organizaciones dedicadas a la venta irregular de agua, entre ellas ACME, USON, Los 300 y Libertad.
El operativo busca garantizar un abastecimiento legal y seguro de agua, evitando que el robo y la distribución clandestina afecten a la población y generen daños al sistema hidráulico del Estado de México.
Impacto en vialidades y transporte
Las protestas de los piperos comenzaron esta mañana con bloqueos en calles principales y autopistas, incluyendo Jiménez Cantú, Primero de Mayo, Constitución y tramos de la autopista México–Querétaro.
Estos cierres provocaron congestionamientos importantes en la zona, afectando a miles de automovilistas y transporte de carga que utilizan estas rutas para trasladarse hacia la Ciudad de México y otras regiones del Estado de México.
Las autoridades locales han pedido a los conductores planificar rutas alternas y evitar las zonas con bloqueos, mientras se negocia la liberación de las vialidades y se busca un diálogo con los grupos manifestantes.
Organizaciones involucradas y exigencias
Entre los grupos que participaron en los bloqueos, ACME ha sido señalado como principal responsable de la movilización. Otras organizaciones involucradas incluyen USON, Los 300 y Libertad, todas dedicadas a la distribución de agua en forma irregular.
Los piperos exigen la reapertura de los puntos de distribución clausurados y argumentan que dependen de esta actividad para su sustento económico. Sin embargo, autoridades estatales han reiterado que la acción forma parte de un esfuerzo legal para regularizar el suministro de agua, combatiendo el robo y la venta clandestina que afecta a comunidades enteras.
Medidas de las autoridades
La Fiscalía del Estado de México y elementos de seguridad mantienen presencia en las zonas afectadas para garantizar el orden público y evitar enfrentamientos.
Asimismo, se han instalado mesas de diálogo con representantes de las organizaciones involucradas, con el objetivo de negociar soluciones que permitan restablecer la circulación vial y regularizar el suministro de agua de manera legal.
La Secretaría de Movilidad y la policía estatal recomiendan a los automovilistas evitar la zona de Cuautitlán Izcalli y utilizar vías alternas mientras se normaliza la situación.
El bloqueo en Cuautitlán Izcalli evidencia la tensión entre las autoridades estatales y los grupos de piperos dedicados al huachicol de agua, un problema que ha crecido en el Estado de México en los últimos años.
El operativo Caudal busca sancionar a quienes operan de manera ilegal, protegiendo el abastecimiento y distribución regular del agua para los ciudadanos. Mientras tanto, los bloqueos provocados por ACME y otros grupos generan congestión vial y tensión social, obligando a las autoridades a equilibrar la acción legal con la gestión del orden público.
La resolución de este conflicto dependerá del diálogo entre autoridades y piperos, así como de la aplicación efectiva de la ley para regularizar la actividad y proteger tanto a los trabajadores como a la población afectada por la distribución clandestina de agua.


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