Van 17 casos de miasis en humanos en México; la mayoría en Chiapas. Hay pacientes con VIH y cáncer.
El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) alertó sobre el avance del gusano barrenador en humanos, con 17 casos confirmados hasta el 13 de junio, principalmente en Chiapas y Campeche. De acuerdo con la Secretaría de Salud (Ssa), 15 de estos contagios ocurrieron en Chiapas, entidad que también reportó los cuatro casos nuevos de la última semana.
La miasis, enfermedad causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, ha afectado a 13 hombres y cuatro mujeres en el sureste del país. La infección, antes predominante en animales, está mostrando un preocupante salto hacia la población humana y se asocia a condiciones de salud preexistentes. De los pacientes hospitalizados, tres padecen cáncer y uno más presenta una posible coinfección por VIH.
El rango de edad de las personas afectadas oscila entre los 25 y los 86 años. El caso más grave se localiza en Villa Comaltitlán, Chiapas, donde un hombre de 36 años fue diagnosticado con miasis en la zona genital. En total, siete de los 17 casos han presentado lesiones en la cabeza, una localización que, según la Ssa, puede acarrear serias complicaciones si las larvas destruyen cartílagos o alcanzan cavidades craneales.
La Secretaría de Salud explicó que el repunte de casos era previsible, debido al incremento de infestaciones en ganado de la región. “La reproducción de estas moscas está estrechamente vinculada con la presencia de animales de sangre caliente”, señaló la dependencia en su Boletín Epidemiológico.
¿Cómo afecta el gusano barrenador a los humanos?
El primer caso humano de miasis fue reportado el 7 de mayo, lo que implica que, en poco más de cinco semanas, se han acumulado 17 contagios. Este ritmo de expansión prende alertas entre las autoridades de salud, sobre todo porque la miasis no solo causa lesiones dolorosas, sino que puede derivar en destrucción de tejidos, pérdida de visión e infecciones severas si no se trata a tiempo.
La presentación más común de esta infestación es la rinomiasis, que inicia en las fosas nasales y puede extenderse hacia los senos paranasales y la cavidad craneal. Las larvas tienen capacidad de destruir cartílagos, la bóveda palatina e incluso alcanzar estructuras cerebrales. En casos oculares, la infección puede resultar en la pérdida total del globo ocular.
Aunque el gusano barrenador era un problema erradicado en México desde 1991 gracias a campañas sanitarias con moscas estériles, desde 2023 se ha observado un preocupante resurgimiento en regiones del sur, lo que llevó a las autoridades a implementar cercos sanitarios en zonas rurales con alta incidencia ganadera.


TE PODRÍA INTERESAR