La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó en materia ambiental el proyecto “Complejo Ecoturístico Riviera Maya”, que se desarrollará en el municipio de Playa del Carmen, promovido por la empresa Oleum Joint Venture, S. de R.L. de C.V.
De acuerdo con la resolución administrativa emitida el 28 de abril de 2026, el trámite para este proyecto inició el 13 de diciembre de 2023. El desarrollo contempla la construcción de dos hoteles con 214 y 215 habitaciones, respectivamente, para un total de 429 cuartos. Además, incluye un club de playa, una zona comercial, caminos, vialidades, áreas de servicios y tres plantas de tratamiento de aguas residuales.
El proyecto se realizará en un predio de aproximadamente 72.8 hectáreas. Para su ejecución, se autorizó el cambio de uso de suelo en poco más de 25.5 hectáreas, distribuidas principalmente en áreas de vegetación secundaria de selva mediana subperennifolia y en menor medida en duna costera.
También se contempla una intervención indirecta en una superficie reducida de manglar, asociada a la construcción de un puente elevado que conectará distintas áreas del complejo. Durante el proceso de evaluación, el diseño fue ajustado para reducir la superficie de impacto y concentrar la conectividad en un solo puente central.
50 años de operación
Según el resolutivo, la etapa de construcción del complejo tendrá una duración estimada de cinco años, mientras que su operación está proyectada a 50 años. Durante este periodo, el proyecto deberá cumplir con las condiciones y medidas ambientales establecidas por la autoridad.
El expediente también señala que el proyecto fue sometido a consulta pública, en la que se puso a disposición del público la información técnica para recibir observaciones. Este proceso se llevó a cabo entre febrero y marzo de 2024, conforme a la legislación ambiental vigente.
Como parte de la evaluación, la Semarnat solicitó opiniones técnicas a distintas dependencias federales y requirió información adicional al promovente en varias etapas, antes de emitir la resolución final.
La autorización establece que solo algunas de las obras y superficies solicitadas fueron consideradas procedentes, tras un análisis técnico que tomó en cuenta la conservación de los ecosistemas presentes en la zona, como selva, duna costera y manglar.
Con este resolutivo, el proyecto queda autorizado en materia ambiental, sujeto al cumplimiento de las condicionantes y medidas de mitigación que deberán aplicarse durante su construcción y operación.


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