El acoso sexual en espacios públicos sigue siendo un problema persistente en Quintana Roo y en todo el país. A pesar de las campañas de concienciación y las medidas legales, muchas personas continúan enfrentando este tipo de violencia a diario, en especial mujeres y niñas, quienes son las principales víctimas. El acoso callejero ocurre en espacios como parques, calles, transporte público y zonas comerciales, donde los agresores se sienten protegidos por la indiferencia de quienes los rodean.
Ante esta situación, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo emitió un recordatorio a la población sobre la importancia de actuar cuando se presencia o se es víctima de acoso. “El acoso callejero es violencia, ¡pongámosle un alto!”, enfatizan las autoridades en redes sociales y recomiendan identificar al agresor y pedir apoyo inmediato a las personas cercanas o llamar al 911 para solicitar ayuda.
Además de estas acciones, existen otras estrategias que pueden marcar la diferencia en la prevención y atención de estos delitos. Una de ellas es la denuncia formal ante el Ministerio Público, ya que el artículo 130 bis del Código Penal del Estado de Quintana Roo establece sanciones de prisión y multas para quienes acosen sexualmente o soliciten favores sexuales a otra persona. Sin embargo, muchas víctimas optan por no denunciar debido al temor o la falta de confianza en las autoridades.
Para fortalecer la seguridad en espacios públicos, es fundamental que existan mecanismos de videovigilancia en zonas de alta afluencia y que el personal del transporte público esté capacitado para intervenir en estos casos. Informar a la comunidad sobre protocolos de actuación también es importante, pues cuando una víctima recibe apoyo inmediato, se reducen las posibilidades de impunidad para el agresor.
Sin embargo, también es importante promover la cultura de la solidaridad, para que la sociedad deje de ser espectadora pasiva y se convierta en aliada de quienes enfrentan este tipo de violencia.
Además de estas estrategias, las autoridades y la sociedad pueden trabajar en la creación de espacios seguros, como zonas de resguardo en terminales de transporte y rutas con mayor presencia policial. También es esencial fomentar la educación con perspectiva de género desde edades tempranas, para que las futuras generaciones crezcan con una visión de respeto e igualdad.
El acoso callejero no es un problema menor ni debe normalizarse. Cada denuncia, cada intervención ciudadana y cada acción tomada contribuyen a erradicar esta forma de violencia. La seguridad en los espacios públicos es un derecho de todas las personas, y lograrlo depende del compromiso de autoridades y ciudadanos para garantizar calles libres de acoso.
¿QUÉ HACER EN CASO DE SER VÍCTIMA DE ACOSO?
• Exige respeto y alza la voz.
• Pon en evidencia al agresor.
• Pide ayuda a la gente que se encuentre alrededor.
• Informa al operador de lo que está ocurriendo.
• Reporta al 911 y espera a que lleguen las autoridades.


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