Una noche de vacaciones que terminó en tensión
Cancún, destino turístico de fama mundial, fue escenario de un momento de angustia cuando un apagón en la zona hotelera dejó a 19 personas atrapadas en la Rueda de la Fortuna de Plaza La Isla, una de las más grandes de Latinoamérica con sus 70 metros de altura.
Lo que prometía ser una experiencia turística inolvidable se transformó en minutos de incertidumbre, oscuridad y miedo.
El momento del apagón
De acuerdo con el director de Protección Civil municipal, Antonio Riverol, alrededor de las 19:30 horas, la electricidad falló en parte de la zona hotelera de Cancún, afectando principalmente a Plaza La Isla. Aunque las plantas de emergencia entraron en funcionamiento, la Rueda de la Fortuna se bloqueó automáticamente como mecanismo de seguridad, dejando a los visitantes atrapados en lo alto.
Rescate entre crisis y nerviosismo
Bomberos, paramédicos y equipos de Protección Civil acudieron rápidamente al lugar. Con escaleras y equipo especializado, realizaron un rescate manual, bajando a los visitantes uno por uno.
Durante la operación, dos personas presentaron crisis nerviosas y fueron atendidas por paramédicos de una empresa privada, aunque no se reportaron heridos graves.
La reacción de las autoridades
La presidenta municipal, Ana Paty Peralta, informó que gracias a la coordinación de los equipos de rescate todas las personas fueron puestas a salvo. Además, se levantó un acta administrativa a la empresa responsable de la Rueda de la Fortuna para suspender su operación hasta que se realicen las revisiones de seguridad pertinentes.
Seguridad en las atracciones turísticas: un tema pendiente
El incidente abre nuevamente el debate sobre la seguridad en los centros turísticos de México. Cancún, al ser uno de los destinos más visitados del mundo, no solo debe ofrecer diversión y lujo, sino también garantías de protección para los turistas.
Cada accidente de este tipo puede afectar la percepción internacional del destino, por lo que la exigencia de protocolos más estrictos de seguridad es cada vez más urgente.
Un recuerdo amargo en medio de las vacaciones
Para quienes estuvieron a bordo de la Rueda de la Fortuna, la experiencia quedará grabada como una anécdota marcada por el miedo y la vulnerabilidad. Lo que inició como una postal perfecta de Cancún se transformó en minutos de incertidumbre que reflejan la importancia de que la seguridad siempre esté por encima del espectáculo.


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