En los paisajes ganaderos de Yucatán, un enemigo microscópico vuelve a poner en jaque la seguridad del hato local: el gusano barrenador. Con 65 casos confirmados —19 de ellos reportados recientemente— la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) ha intensificado los protocolos de vigilancia y hace un llamado urgente a frenar el ingreso de ganado sin certificación sanitaria.
Desde ranchos en San Felipe, Sucilá, Tekax, Peto, Umán y hasta Mérida, el parásito ha aparecido en bovinos, ovinos y hasta un canino. Las imágenes de animales con heridas purulentas en orejas, ubres o vulvas son el testimonio doloroso de una amenaza que parecía controlada, pero que hoy cobra nueva vida.
¿Qué es el gusano barrenador y por qué representa un peligro?
El gusano barrenador, también conocido como Cochliomyia hominivorax, es una larva que se alimenta del tejido vivo de animales, causando lesiones severas, infecciones e incluso la muerte si no se trata a tiempo. Su presencia no solo pone en riesgo al ganado, sino también genera pérdidas económicas para pequeños y medianos productores.
Su erradicación ha sido uno de los mayores logros zoosanitarios de México, por lo que cada nuevo brote representa una amenaza al estatus libre de la enfermedad que durante décadas se ha mantenido con esfuerzo y colaboración binacional.
“Todos los animales infectados han sido curados”: Seder
Edgardo Medina Rodríguez, titular de la Seder, confirmó que los 65 animales infectados ya han sido tratados con éxito, evitando así su sacrificio o cuarentena. Sin embargo, reconoció que el incremento de casos es una señal clara de que la vigilancia debe redoblarse, sobre todo en zonas de alto tránsito de ganado.
“El problema no ha desaparecido. Por eso, hacemos un llamado a los ganaderos a evitar la entrada de animales sin documentación y respetar los protocolos sanitarios”, subrayó el funcionario.
Brigadas especiales y nueve puntos de verificación
Para hacer frente a esta emergencia zoosanitaria, la Seder ha formado brigadas especializadas que recorren las zonas afectadas, informando a productores sobre el control y prevención del gusano barrenador.
Además, se instalaron nueve puntos de verificación fitozoosanitaria interestatal, en su mayoría ubicados en el sur y oriente del estado. Allí se realizan inspecciones permanentes para frenar el ingreso ilegal de ganado que pueda ser portador del parásito.
Coordinación federal y estatal en defensa del hato ganadero
La Seder trabaja en conjunto con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para atender este desafío sanitario. Ambas instancias han reiterado su compromiso de garantizar la salud animal y proteger el patrimonio de miles de productores yucatecos.
Este esfuerzo también busca mantener el prestigio internacional de México como país libre del gusano barrenador, una distinción clave para la exportación de productos ganaderos.
Llamado a la corresponsabilidad ganadera
Las autoridades han sido claras: la lucha contra el gusano barrenador no puede ganarse sin la participación activa de los productores. Por ello, se pide:
- No comprar ni mover ganado sin certificados sanitarios.
- Reportar inmediatamente cualquier herida sospechosa en animales.
- Colaborar con las brigadas y puntos de control instalados.
El gusano barrenador representa un riesgo real, pero con disciplina y colaboración, su avance puede ser detenido.
La sanidad animal es una tarea compartida
Yucatán enfrenta hoy un nuevo reto en su historia ganadera. Aunque todos los casos han sido curados y no hay cuarentenas activas, el mensaje de las autoridades es claro: no bajar la guardia. La entrada ilegal de ganado, por mínima que parezca, puede reactivar una plaga que ha sido costosa controlar.
Con protocolos eficaces, vigilancia activa y conciencia social, es posible proteger al campo yucateco del regreso de esta amenaza.


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