Inflación presiona duro a hogares mexicanos; ¿qué está haciendo el gobierno de Sheinbaum?

La inflación en México se ha convertido en uno de los temas más sensibles para las familias en este 2026. Aunque los datos recientes muestran un nivel contenido en comparación con otros periodos, el impacto cotidiano en el bolsillo sigue siendo evidente, sobre todo en productos básicos como alimentos y combustibles. La percepción de encarecimiento responde a factores específicos que han presionado los precios en los últimos meses.

De acuerdo con información presentada en la conferencia matutina del gobierno federal, el índice inflacionario más reciente se ubica en 4.6% anual, una cifra que, si bien está por encima del rango objetivo del Banco de México (3% +/- 1), todavía se mantiene dentro de parámetros observados en décadas recientes, según Hacienda. 

Y aunque la inflación actual no alcanza niveles históricos como los registrados en los años ochenta, cuando superaba el 160%, su efecto se percibe con mayor intensidad en la vida diaria. Esto se debe a que el aumento se concentra en productos de consumo frecuente, lo que amplifica la sensación de carestía.

El subsecretario de Hacienda, Carlos Gabriel Lerma Cotera, explicó que este indicador “no se ve como un número, sino como el impacto directo en los consumidores cuando compran alimentos o pagan servicios”.

Por ello, los alimentos han sido uno de los principales detonantes del aumento reciente. Productos como el jitomate, la papa, la cebolla y el tomate verde han registrado incrementos importantes, en gran medida por factores estacionales y condiciones climatológicas que afectaron su producción.

El papel de los alimentos en el repunte

El encarecimiento de productos agrícolas ha sido un factor determinante en la inflación reciente. Las condiciones climáticas adversas en zonas productoras redujeron la oferta, lo que elevó los precios en mercados y supermercados.

Este fenómeno no es nuevo. Cada año, ciertos alimentos presentan variaciones dependiendo de la temporada, pero en esta ocasión el impacto ha sido más notorio. La menor disponibilidad de productos básicos genera un efecto en cadena que termina afectando otros sectores, como restaurantes y comercios.

Sin embargo, no todos los alimentos han seguido esta tendencia. Algunos productos, como el huevo, la carne de res y el gas doméstico, han mostrado reducciones en sus precios, lo que ha ayudado a equilibrar parcialmente el impacto inflacionario.

Combustibles, otro gran factor al alza

Otro de los elementos que más inciden en la inflación es el costo de los combustibles. La gasolina y el diésel no solo afectan el gasto directo de los consumidores, sino que también influyen en el transporte de mercancías.

El diésel, en particular, es fundamental para la logística nacional. Su precio repercute en el costo final de prácticamente todos los productos. Por ello, cualquier variación en este energético tiene efectos inmediatos en la economía cotidiana.

Según datos presentados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el precio promedio de la gasolina Magna se mantiene por debajo de los 24 pesos por litro, mientras que el diésel ha sido contenido mediante acuerdos con el sector gasolinero.

Impacto de factores internacionales

La inflación en México no ocurre de manera aislada. Factores globales también influyen en el comportamiento de los precios. Eventos como conflictos internacionales, cambios en las cadenas de suministro y variaciones en los precios de materias primas pueden generar presiones inflacionarias. Un ejemplo reciente fue el impacto de la guerra en Ucrania en 2022, que elevó los costos a nivel mundial.

Actualmente, situaciones en Medio Oriente también han influido en los precios de los combustibles, lo que se refleja en el mercado nacional.

Es menor que años anteriores

A pesar de la percepción actual, los niveles de inflación en México son menores que en otros momentos de la historia reciente.

En 2017, por ejemplo, la inflación superó el 6.8%, impulsada por la liberación de precios de las gasolinas. En el periodo 2002-2008, también se registraron niveles superiores al 6.5%. En contraste, el dato actual se mantiene en un rango más moderado, 4.6%, lo que indica cierta estabilidad en la economía, aunque no elimina el impacto en el consumo diario.

Ahora, el comportamiento de la inflación dependerá en gran medida de la evolución de los factores que la impulsan. La producción agrícola, los precios internacionales de los combustibles y la estabilidad en las cadenas de suministro serán determinantes.

Mientras tanto, el gobierno federal continuará con reuniones con productores y comercializadores para establecer acuerdos que beneficien a la población. Estas negociaciones buscan reducir intermediarios y mejorar la distribución de productos, lo que podría traducirse en precios más accesibles.

MEDIDAS DEL GOBIERNO PARA CONTENER LOS PRECIOS

Ante este escenario, el gobierno federal ha implementado diversas estrategias para evitar un aumento mayor en la inflación. Una de las principales acciones ha sido la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en combustibles, lo que permite mantener precios más estables.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que, sin estas medidas, el precio de la gasolina podría superar los 30 pesos por litro, mientras que el diésel rondaría los 35 pesos.

Además, se han establecido acuerdos con empresarios y productores para evitar incrementos injustificados, especialmente en productos de la canasta básica. Estas acciones buscan contener el impacto en los hogares, donde el gasto en alimentos representa una parte importante del ingreso.

Operativos contra abusos

Como parte de las acciones para proteger a los consumidores, Profeco ha intensificado sus operativos de supervisión. Una de las estrategias más visibles ha sido la colocación de lonas en 13 estaciones de servicio que venden gasolina a precios elevados sin justificación.

Estas acciones buscan informar a la población sobre dónde comprar a precios justos y, al mismo tiempo, presionar a los proveedores para que ajusten sus tarifas.

Hasta el momento, se han realizado visitas a diversas estaciones, y en varios casos se han detectado precios por encima de lo acordado, lo que ha derivado en esas medidas correctivas.

EL PAPEL DEL PACIC EN LA CANASTA BÁSICA

Uno de los instrumentos más relevantes en esta estrategia es el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que da seguimiento a 24 productos esenciales para una familia mexicana.

Esta canasta incluye alimentos como arroz, frijol, carne, leche, frutas, verduras y productos de higiene. El objetivo es garantizar que su costo se mantenga accesible para la población.

Actualmente, el precio promedio de esta canasta se ubica en alrededor de 844 pesos, por debajo del límite de 910 pesos establecido por el gobierno. Esto indica que, al menos en este conjunto de productos, los precios se han mantenido relativamente estables.

La tortilla, estable y vigilada

Uno de los alimentos más representativos de la dieta mexicana es la tortilla. Su precio es un indicador clave del costo de vida en el país.

De acuerdo con el monitoreo de Profeco, el precio promedio nacional de la tortilla en tortillerías se mantiene alrededor de 24.27 pesos por kilogramo, con variaciones mínimas en los últimos meses.

En tiendas de autoservicio, el precio es incluso menor, con un promedio cercano a los 14 pesos. Esta estabilidad ha sido destacada por las autoridades, aunque se mantienen reuniones con productores y comercializadores para evitar incrementos injustificados.

CANASTA PACIC

Incluye 24 productos y alcanza para alimentar a una familia de cuatro personas durante una semana. Su precio no debe ser mayor a 991 pesos en supermercados.

1 botella de 946 ml. de aceite vegetal comestible

1 kg de arroz en grano

2 latas de atún en hojuela

1 kg de azúcar estándar

1 kg de carne de res

1 kg de cebolla blanca

1 kg de chile jalapeño

1 kg de carne de cerdo

1 paquete de 900 g de frijol negro

1 paquete de 18 piezas de huevo

1 pieza de jabón de tocador

1 kg de jitomate saladet

5 litros de leche

1 kg de limón

1 kg de manzana

1 kg de plátano

1 paquete grande de pan blanco de caja

1 kg de papa blanca

1 bolsa de cuatro piezas de papel higiénico

1 paquete de 220 g de pasta para sopa

1 kg de carne de pollo

1 lata de sardinas de 425 g

4 kg de tortilla de maíz de supermercado

1 kg de zanahoria

Paco Marín
Paco Marín
Paco Marín es un periodista egresado en Comunicación y Periodismo por la Universidad Latinoamericana. Su experiencia abarca una amplia gama de temas críticos como salud, política, medio ambiente, infraestructura y educación, lo que le confiere un conocimiento diverso y una perspectiva integral en sus contribuciones. Su formación académica y experiencia práctica fortalecen la fiabilidad y experticia del contenido que genera.
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