Trump y Netanyahu en tensión por batallón de Hamas atrapado en Gaza

Trump y Netanyahu en tensión por batallón de Hamas atrapado en Gaza
Trump y Netanyahu en tensión por batallón de Hamas atrapado en Gaza

A mediados de octubre, el eco de una explosión en los túneles de Gaza volvió a romper la frágil tregua entre Israel y Hamas. En la zona controlada por las Fuerzas de Defensa de Israel, dos soldados israelíes —Yaniv Kula e Itay Yavetz— fueron asesinados durante una operación para destruir las redes subterráneas del grupo terrorista. Aquella tragedia encendió una mecha política que hoy amenaza con alterar los delicados equilibrios del Medio Oriente.

El hecho desató una respuesta inmediata del primer ministro Benjamín Netanyahu, quien ordenó una ofensiva localizada y comunicó su decisión directamente a Washington. Sin embargo, la operación militar reveló un escenario inesperado: un batallón completo de Hamas, conformado por unos 200 combatientes, quedó atrapado en los túneles de la franja bajo control israelí.

Un dilema político con peso internacional

Lo que parecía una victoria táctica se convirtió en una pesadilla diplomática. Donald Trump, en su rol de mediador, propuso un acuerdo inusual: intercambiar la libertad de los terroristas atrapados por el arsenal oculto en la Franja de Gaza. La idea buscaba preservar el cese al fuego y evitar una nueva escalada bélica que pondría en riesgo los acuerdos alcanzados en los últimos meses.

Netanyahu, sin embargo, no comparte la visión de Trump. Para el premier israelí, liberar a miembros de Hamas sería una señal de debilidad ante un enemigo que ha violado cada tregua firmada. Su postura es clara: una ofensiva letal en los túneles, seguida de la confiscación y destrucción del armamento.

La Línea Amarilla y el control israelí

En el marco del acuerdo de paz propuesto por Trump, Israel mantiene el control militar de una zona delimitada por la llamada “Línea Amarilla”. Se trata de una franja de territorio donde las fuerzas israelíes pueden operar libremente mientras se establece una autoridad administrativa palestina.

En esa área se esconden los túneles que comunican ciudades como Rafah, Khan Younis, Shujaiyeh y Beit Hanoun. Allí, el batallón de Hamas resiste, negándose a rendirse y rechazando cualquier entrega de armas. El riesgo es claro: un solo ataque podría reactivar el conflicto regional y poner fin a la tregua respaldada por Egipto, Turquía y Qatar.

El peso de los mediadores árabes

Las máximas autoridades de estos tres países presentaron una alternativa a Washington: abrir un corredor humanitario que permita evacuar a los terroristas atrapados a cambio de la entrega de los cuerpos de los rehenes israelíes asesinados y la destrucción de los arsenales detrás de la Línea Amarilla.

Jared Kushner, yerno de Trump y figura clave en las negociaciones de paz en Medio Oriente, viajó a Jerusalén para evaluar la viabilidad del acuerdo. Sin embargo, la reunión con Netanyahu terminó sin consenso. El premier israelí se mantiene firme: no habrá salida ni negociación mientras Hamas conserve las armas.

El riesgo de una nueva ofensiva

Mientras la Casa Blanca presiona por mantener la tregua, Israel refuerza sus posiciones en el terreno. Netanyahu teme que una demora prolongada sea aprovechada por Hamas para reorganizarse en los túneles. Si decide atacar, el impacto político podría ser devastador: rompería el frágil equilibrio regional y pondría en entredicho la autoridad diplomática de Trump.

La tensión ha llegado al punto en que Steve Witkoff, enviado especial de Washington, fue convocado para intentar salvar la negociación antes de que la situación derive en una ofensiva total.

El futuro inmediato de Gaza depende de una decisión: diplomacia o fuerza. Trump apuesta a la negociación. Netanyahu, a la contundencia militar. En medio de ambas visiones, cientos de vidas —y la estabilidad del Medio Oriente— penden de un hilo.

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