
Ucrania observa con asombro la alfombra roja en Alaska
En Kiev, una ciudad marcada por el eco constante de las sirenas y los bombardeos, la noticia cayó como un balde de agua helada. En las pantallas de sus teléfonos, los ucranianos vieron lo impensable: Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sonreía y aplaudía mientras recibía a Vladímir Putin con honores de Estado en Alaska.
Para muchos ciudadanos, la imagen representó algo más que un encuentro diplomático: fue percibida como una traición a su dolor, a sus muertos y a una guerra que no da tregua desde 2022.
La indignación de los ucranianos ante el gesto de Trump
Natalya Lypei, de 66 años, residente de Kiev, quedó paralizada. Su hijo, soldado de la 79na Brigada ucraniana, murió en combate en Donetsk. Al ver a Putin caminar sobre la alfombra roja estadounidense, lo sintió como asistir a un nuevo funeral: “Mi hijo murió por la defensa de Ucrania, y hoy murió nuestra esperanza de justicia”, expresó entre lágrimas.
La indignación se extendió rápidamente en redes sociales, donde los ucranianos compartieron memes que mostraban a Putin y Trump caminando sobre una alfombra sembrada de cuerpos de civiles y soldados caídos.
Una reunión sin resultados para Kiev
El presidente Volodímir Zelenskyy ya lo había advertido: esperaba pocos resultados y una victoria simbólica para Putin. Y así fue. Sin avances en materia de sanciones, sin compromisos para fortalecer la defensa de Ucrania y con una foto histórica que rompió una década de aislamiento internacional, Putin salió fortalecido.
Natalya Cucil, otra residente de Kiev, señaló con desconsuelo: “Esperábamos algo, un mínimo gesto, pero no hubo resultados. Solo vimos a nuestro enemigo ganar en relaciones públicas”.
Tres años de guerra y una herida abierta
En tres años y medio de invasión, Ucrania ha perdido a decenas de miles de soldados, miles de civiles y una quinta parte de su territorio. Familias han quedado separadas, comunidades han sido devastadas y la esperanza de una paz justa parece cada vez más lejana.
El pensionista Anatolii Kovalenko lo resumió con crudeza: “Putin ganó esta reunión al 100%. La guerra sigue, pero la narrativa ahora la controla él”.
Putin rompe el aislamiento internacional
La visita marcó la primera vez en una década que Putin pisó suelo estadounidense. El líder ruso, buscado por la Corte Penal Internacional, encontró en Trump no solo un anfitrión sino un aliado que ignoró las órdenes judiciales internacionales y le ofreció un escaparate global.
Para Ucrania, que esperaba firmeza de Washington, la imagen fue devastadora.