miércoles, enero 7, 2026

Trump impone arancel del 25% a India por comercio y vínculos con Rusia

El 30 de julio, mientras millones de personas revisaban sus redes sociales, Donald Trump volvió a marcar la agenda internacional con una publicación en Truth Social: un arancel del 25% sobre todas las importaciones provenientes de India, efectivo a partir del 1 de agosto. No era solo una medida económica; era una advertencia política envuelta en discurso patriótico.

Con palabras duras, el presidente argumentó que India ha impuesto históricamente “los aranceles más altos del mundo”, y criticó su estrecha relación con Rusia en temas energéticos y militares. Afirmó que, aunque India es aliada, no se ha comportado como tal, y remató con una frase contundente: “Primero de agosto, un gran día para América”.

Más que comercio: geopolítica en juego

El movimiento de Trump va más allá de los números. Aunque el déficit comercial entre EE.UU. e India supera los 60 mil millones de dólares, lo que realmente lo enciende es la resistencia de India a alinearse con las políticas occidentales contra Rusia.

Nueva Delhi sigue comprando grandes volúmenes de petróleo ruso con descuentos, y mantiene vínculos militares, incluyendo la adquisición del sistema antiaéreo S-400. En medio de la guerra en Ucrania, esta postura irrita a Washington, y ahora tiene consecuencias económicas directas.

La “reciprocidad” como bandera electoral

Este arancel no es un hecho aislado. Forma parte de la nueva estrategia comercial de Trump en su regreso al poder, con una narrativa clara: “Reciprocidad o castigo”. Su administración ya ha impuesto o amenazado con aranceles a otros socios estratégicos como Japón, Corea del Sur y Alemania.

Para Trump, los aliados deben actuar como aliados, y cualquier desbalance, ya sea comercial o geopolítico, se corregirá con sanciones económicas. Este mensaje no solo resuena en el ámbito internacional, sino que apunta directamente al electorado estadounidense que busca una política exterior más firme.

India responde con cautela

Hasta ahora, el gobierno de India ha evitado declaraciones confrontativas. Pero medios locales indican que el Ministerio de Comercio ya está evaluando represalias proporcionales, incluyendo aranceles a productos estadounidenses y un posible acercamiento diplomático a otros socios asiáticos.

Las tensiones aumentan justo cuando India busca posicionarse como potencia emergente en un orden mundial multipolar. Y ahora, el dilema es claro: ¿mantener su autonomía estratégica o ceder ante las presiones de Washington?

¿Un nuevo capítulo en la guerra comercial global?

A diferencia de la primera guerra comercial liderada por Trump (centrada en China), esta nueva ofensiva amplía el campo de batalla hacia aliados tradicionales, bajo una lógica más ideológica que pragmática.El arancel a India marca el inicio de una posible reconfiguración de las relaciones económicas internacionales, donde la lealtad geopolítica será tan importante como las cifras comerciales. La fecha del 1 de agosto será recordada no solo como un punto de inflexión para India, sino como el relanzamiento de la política arancelaria trumpista en su máxima expresión.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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