En una tranquila mañana de verano en Oregón, María, una madre de dos hijos, notó que el cielo se tornaba gris y el aire se volvía irrespirable. Lo que parecía una neblina matutina era, en realidad, humo de incendios forestales que ardían a cientos de kilómetros de distancia. Días después, su hijo menor fue hospitalizado por problemas respiratorios. Historias como la de María se han vuelto comunes en el oeste de Estados Unidos.
Un estudio reciente publicado en Nature Communications Earth & Environment reveló que entre 2006 y 2020, aproximadamente 15,000 muertes prematuras en Estados Unidos se atribuyen a la exposición a partículas finas (PM2.5) provenientes del humo de incendios forestales . Estas partículas, con un diámetro de 2.5 micras o menos, pueden penetrar profundamente en los pulmones y llegar al torrente sanguíneo, causando enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Incendios forestales y cambio climático: una combinación letal
El cambio climático ha intensificado la frecuencia y severidad de los incendios forestales en el oeste de Estados Unidos. Estados como California y Oregón han experimentado temporadas de incendios más largas y destructivas, exacerbadas por sequías prolongadas y altas temperaturas.
El estudio también estimó que el costo económico total asociado a estas muertes alcanzó los 160,000 millones de dólares durante el período analizado . Además, se identificó que los grupos más vulnerables al humo incluyen niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y trabajadores al aire libre.
El humo que no conoce fronteras
El humo de los incendios forestales no se limita a las áreas cercanas al fuego. Puede viajar cientos o incluso miles de kilómetros, afectando la calidad del aire en regiones distantes. En 2023, los estadounidenses experimentaron niveles récord de humo de incendios forestales, con la persona promedio expuesta a un 66% más de contaminación por partículas finas que en años anteriores.
Este fenómeno ha detenido o incluso revertido las mejoras en la calidad del aire logradas durante décadas en muchas partes del país. La contaminación por partículas finas del humo representa aproximadamente el 90% de la amenaza para la salud humana relacionada con los incendios forestales.
Medidas urgentes para un futuro más saludable
Expertos en salud pública y medio ambiente coinciden en la necesidad de implementar medidas urgentes para mitigar los efectos del humo de incendios forestales. Estas incluyen la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la implementación de prácticas de manejo forestal sostenibles y la creación de franjas de seguridad contra incendios.
Además, es crucial informar y proteger a las comunidades más vulnerables, proporcionando recursos como refugios con aire filtrado y alertas tempranas sobre la calidad del aire. La colaboración entre gobiernos, organizaciones y ciudadanos es esencial para enfrentar esta creciente amenaza.
El precio de la inacción
Las más de 15,000 muertes atribuidas al humo de incendios forestales en Estados Unidos son un recordatorio sombrío del costo humano del cambio climático. Cada cifra representa una vida truncada, una familia afectada y una comunidad en duelo. Es imperativo actuar ahora para proteger la salud pública y preservar el medio ambiente para las generaciones futuras.
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