El 15 de septiembre, Centroamérica conmemora su independencia de España. Sin embargo, en Nicaragua, la fecha llega cargada de tensiones políticas y un sentimiento de exilio.
En este contexto, Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, envió un mensaje claro:
“Estados Unidos seguirá apoyando sus demandas por una Nicaragua libre, justa y democrática”.
El discurso fue difundido por la Embajada estadounidense en Managua y buscó reafirmar la solidaridad de Washington con el pueblo nicaragüense, tanto quienes permanecen en el país como los que debieron emigrar.
La promesa de una Nicaragua sin miedo
Rubio destacó que los nicaragüenses merecen recuperar la posibilidad de vivir “sin temor a la persecución o las represalias”, aludiendo a la represión del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en el poder desde 2007.
El funcionario recordó que miles de ciudadanos han sido castigados por desafiar al régimen, con cárcel, exilio forzado o pérdida de derechos políticos.
El peso del exilio y el mayor éxodo en la historia
Desde abril de 2018, cuando estalló la crisis sociopolítica, más de 6,5 % de la población nicaragüense ha abandonado el país, según cifras de la ONU.
Ese éxodo masivo supera al de la década de los 80, durante la guerra civil. Familias enteras han buscado refugio en Costa Rica, Estados Unidos y España, marcando la mayor migración en la historia del país.
Críticas a Ortega y Murillo
Rubio no dudó en señalar que Nicaragua se ha convertido en una “dinastía familiar” con la figura de Ortega como presidente y Murillo como “copresidenta”.
Según el funcionario, el régimen ha intentado eliminar toda forma de oposición, desde la Iglesia católica hasta movimientos sociales, para mantener su poder intacto.
Ya en febrero, durante una visita a Costa Rica, Rubio había calificado a Nicaragua, Cuba y Venezuela como “enemigos de la humanidad”, responsabilizándolos por la crisis migratoria en el hemisferio.
Derechos humanos y responsabilidad internacional
La condena internacional contra Ortega-Murillo crece. Informes de la ONU y organismos independientes denuncian persecución religiosa, censura, encarcelamiento de opositores y represión violenta de protestas.
En este sentido, el mensaje de Rubio no solo busca reafirmar el respaldo de Washington, sino también mantener la presión internacional sobre Managua para un retorno a la democracia.
Una fecha simbólica para la región
El mensaje se enmarca en el 204 aniversario de la independencia de Centroamérica. Para Rubio, esta conmemoración debe ser un recordatorio de que la libertad y la justicia siguen siendo metas pendientes en Nicaragua.
Mientras tanto, en las calles de Managua, la festividad se vive bajo vigilancia, con la oposición silenciada y la sociedad civil limitada en su capacidad de expresión.


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