Una catástrofe cultural y ecológica golpea uno de los lugares más emblemáticos del mundo. El incendio forestal «Dragon Bravo» ha consumido por completo el histórico Grand Canyon Lodge en el Borde Norte, junto con decenas de otras estructuras, forzando el cierre del área por el resto de la temporada y dejando una cicatriz imborrable en el parque nacional.
Un pedazo de la historia estadounidense se ha convertido en cenizas. El histórico Grand Canyon Lodge, un emblemático edificio que ha recibido a millones de visitantes en el Borde Norte del Gran Cañón desde la década de 1920, ha sido completamente destruido por un voraz incendio forestal que arrasa la zona.
El incendio, bautizado como «Dragon Bravo Fire», fue iniciado por un rayo el 4 de julio, pero experimentó un comportamiento «extremo y volátil» durante el fin de semana, avivado por fuertes vientos, altas temperaturas y baja humedad. Las llamas avanzaron rápidamente sobre el área desarrollada del Borde Norte, consumiendo no solo el lodge, sino entre 50 y 80 estructuras adicionales, incluyendo cabañas históricas para huéspedes, el centro de visitantes y edificios administrativos.
Un Desastre de Múltiples Dimensiones
La pérdida del lodge, conocido por su imponente fachada de piedra caliza y sus enormes vigas de madera, es una tragedia cultural. Era el único alojamiento dentro del parque en el Borde Norte y un tesoro arquitectónico. Las autoridades del parque han confirmado que el Borde Norte permanecerá cerrado durante el resto de la temporada 2025 debido a la magnitud de los daños.
La situación se ha visto agravada por complicaciones adicionales:
- Fuga de Gas Tóxico: El fuego alcanzó una planta de tratamiento de agua, provocando una fuga de gas de cloro que obligó a evacuar temporalmente a los bomberos, obstaculizando los esfuerzos iniciales de contención aérea.
- Escala del Incendio: El Dragon Bravo Fire ha quemado miles de acres y su contención es mínima. Se suma a otro gran incendio cercano, el «White Sage Fire», creando una situación de emergencia en todo el norte de Arizona.
Afortunadamente, no se han reportado pérdidas de vidas humanas ni heridos, ya que todo el personal y los visitantes fueron evacuados antes de que el fuego alcanzara la zona desarrollada.
«Los arizonenses merecen respuestas sobre cómo se permitió que este fuego diezmara el Parque Nacional del Gran Cañón», declaró la gobernadora de Arizona, Katie Hobbs, en redes sociales, reflejando la frustración y el dolor por la pérdida.
Un Símbolo de una Amenaza Creciente
La destrucción del Grand Canyon Lodge es más que una noticia sobre un incendio forestal; es un símbolo doloroso y visible de la creciente amenaza que el cambio climático y las condiciones extremas representan para los tesoros naturales e históricos de la nación.
Mientras los bomberos continúan su lucha contra las llamas, una nación contempla la pérdida de un ícono, un recordatorio tangible de que ni siquiera los lugares más grandiosos y protegidos son inmunes a las fuerzas de una naturaleza cada vez más impredecible y destructiva.


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