El Departamento de Justicia de EE. UU. anunció hoy la mayor redada contra el fraude en la atención médica en la historia del país, con cargos contra 324 personas por presuntamente estafar más de $14.6 mil millones a programas como Medicare y Medicaid.
En una demostración de fuerza coordinada, las agencias federales de aplicación de la ley han desmantelado una vasta red de corrupción que se extendía por todo el sistema de salud de Estados Unidos. El Departamento de Justicia (DOJ), en colaboración con el FBI y la DEA, anunció los resultados de la «Redada Nacional de Fraude en la Atención Médica 2025», una operación que ha expuesto un nivel de fraude sin precedentes y ha puesto en el punto de mira a cientos de profesionales médicos.
Una Operación de Escala sin Precedentes
Las cifras de la operación son asombrosas y pintan un cuadro de corrupción sistémica:
- * Acusados: Se han presentado cargos penales contra 324 personas en 50 distritos federales diferentes. De manera alarmante, entre los acusados se encuentran 96 profesionales médicos con licencia, incluyendo médicos, enfermeras y farmacéuticos, que presuntamente traicionaron la confianza de sus pacientes y del sistema.
- * Monto del Fraude: El total de las reclamaciones fraudulentas supera los $14.6 mil millones, la cifra más alta jamás registrada en una sola iniciativa coordinada de este tipo. Este dinero fue desviado de programas federales de salud diseñados para ayudar a los ancianos, los discapacitados y las familias de bajos ingresos.
- * Activos Incautados: Como resultado de la operación, el gobierno ha confiscado más de $245 millones en activos ilícitos, incluyendo dinero en efectivo, vehículos de lujo, propiedades, yates y criptomonedas.
- «Operación Ganancia sobre Pacientes»: Médicos que Actuaban como Traficantes
Una parte crucial de la redada fue la «Operación Profit Over Patients» (Ganancia sobre Pacientes), liderada por la Administración de Control de Drogas (DEA). Esta iniciativa se centró específicamente en profesionales de la salud que utilizaban sus licencias para distribuir ilegalmente opioides y otras sustancias controladas, actuando, en efecto, como traficantes de drogas con bata blanca.
Ejemplos concretos de esta operación incluyen:
- * En Texas: Un médico, una enfermera y un farmacéutico fueron acusados de conspirar para desviar más de 3 millones de píldoras de opioides al mercado negro. El esquema implicaba la venta de recetas de oxicodona e hidrocodona a traficantes a cambio de dinero en efectivo.
- * En Florida: El propietario de dos farmacias fue acusado de dispensar ilegalmente más de 335,000 píldoras de oxicodona de 30 mg, una dosis altamente adictiva, a individuos que mostraban signos evidentes de adicción y desvío de drogas.
- «El fraude en la atención médica no es solo un robo, es un tráfico de confianza. El anuncio de hoy muestra que cuando los médicos se convierten en traficantes de drogas… la DEA actuará.» – Robert Murphy, Administrador Interino de la DEA.
Los Sofisticados Métodos del Fraude
Los criminales utilizaron una variedad de métodos sofisticados para explotar el sistema, demostrando una adaptación a las nuevas tecnologías y a las vulnerabilidades creadas durante la pandemia de COVID-19.
- * Fraude de Telemedicina: La mayor parte del dinero, más de $13 mil millones, estaba vinculada a esquemas de fraude en telemedicina. Los acusados presuntamente pagaron sobornos a empresas de marketing para obtener información de pacientes, a quienes luego facturaban por consultas y equipos médicos innecesarios o que nunca se proporcionaron.
- * Farmacias Fantasma: La DEA descubrió la existencia de «farmacias fantasma», donde los delincuentes utilizaban registros legítimos de la DEA para adquirir legalmente grandes cantidades de sustancias controladas, que luego eran desviadas y vendidas ilegalmente en la calle.
- * Fraude con Pruebas de COVID-19: En el sur de Florida, un empresario fue acusado de un esquema de $14 millones en el que facturaba a Medicare por pruebas de COVID-19 de venta libre, para lo cual obtenía ilegalmente la información de los beneficiarios a través del pago de sobornos.
La Fiscal General, Pamela Bondi, declaró que esta «redada récord… hace justicia a los actores criminales que se aprovechan de nuestros ciudadanos más vulnerables y roban a los contribuyentes estadounidenses que trabajan duro». La operación subraya el compromiso de las agencias federales para combatir una corrupción que no solo drena recursos críticos, sino que también pone en peligro vidas.


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