domingo, enero 4, 2026

Escáneres avanzados podrían cambiar reglas sobre líquidos en aeropuertos

Hace casi 20 años, los viajeros comenzaron a dejar botellas de agua, perfumes y jugos en los botes de basura antes de abordar un avión. Desde el fallido complot de 2006 en Reino Unido, la restricción de líquidos mayores a 100 ml se convirtió en parte del ritual de viajar. Hoy, esa historia podría estar por cambiar. O al menos, en parte.

Nuevos escáneres: ¿la clave para volar sin vaciar tu botella?

La esperanza de muchos se encuentra en los escáneres con tecnología de tomografía computarizada (CT). Estos dispositivos permiten a los agentes de la TSA escanear líquidos en tres dimensiones, girar la imagen y detectar explosivos sin necesidad de abrir las maletas.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, incluso dejó entrever que podría haber novedades pronto. Pero hay un problema: solo 255 de los 432 aeropuertos de EE.UU. tienen estos escáneres.

Tecnología avanzada, implementación desigual

No es solo una cuestión de dinero (cada escáner cuesta más de 2 millones de dólares), sino de espacio y logística. Son tan grandes que muchos aeropuertos necesitan reforzar pisos y rediseñar los puntos de control.

«Es la diferencia entre ver algo que antes quedaba oculto y poder detectarlo con claridad», dijo Johnny Jones, representante sindical de la TSA.

El plan actual prevé una cobertura total recién para el año 2043. Hasta entonces, los cambios serán parciales y, posiblemente, confusos para los viajeros.

Un recuerdo amargo: el atentado frustrado de 2006

La normativa actual no nació por capricho. Fue una respuesta directa a un complot que pretendía detonar explosivos líquidos en vuelos transatlánticos usando botellas deportivas y lociones aftershave. El caso estremeció a Europa y cambió para siempre los controles de seguridad aérea.

Aquel episodio, junto con el «zapato bomba» de 2001, marcó el inicio de una era donde el equipaje de mano era tanto amenaza como incógnita. Hoy, con nuevas amenazas, algunos expertos creen que aún es pronto para bajar la guardia.

Opiniones divididas: ¿es seguro flexibilizar?

Jeff Price, experto en seguridad aérea, es escéptico. “Esto llega demasiado pronto”, dijo. Asegura que, a diferencia de los zapatos, los líquidos siguen siendo un riesgo difícil de controlar, especialmente si solo algunos aeropuertos tienen la tecnología adecuada.

“Imagina salir desde un aeropuerto grande con tu botella y que te la hagan tirar al regresar desde uno más pequeño”, advirtió Price.

El futuro inmediato: desigual y gradual

Hasta que los escáneres CT estén presentes en todos los aeropuertos, la TSA deberá equilibrar la seguridad, la logística y la experiencia del viajero. Si bien el sistema ha fallado en pruebas internas, también ha evitado incidentes mayores desde su implementación.

Johnny Jones lo resume así:

“Llevamos 22 años protegiendo los cielos. Incluso si hay fallos, el sistema funciona”.Por ahora, el cambio en la regla de los líquidos será una transición lenta, con zonas grises y muchos interrogantes. Pero lo que es seguro es que la tecnología está cambiando la forma en que volamos.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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