jueves, enero 1, 2026

EEUU fracturado: Protestas masivas vs. desfile militar de Trump

Miles protestan en todo el país bajo el lema ‘No Kings’ contra las políticas de Trump, mientras tanques y tropas desfilan en D.C. Descubre por qué este día simboliza la profunda división de Estados Unidos.»

Estados Unidos presenta dos caras opuestas desde el 14 de junio: masivas protestas «No Kings» en cientos de ciudades denuncian el autoritarismo, mientras Washington D.C. es escenario de un costoso desfile militar por el cumpleaños del Presidente Trump.

En una jornada que encapsula la profunda fractura política de Estados Unidos, el país fue testigo de dos realidades paralelas y antagónicas. Mientras el presidente Donald Trump celebraba su 79º cumpleaños con un fastuoso y controvertido desfile militar en la capital de la nación, cientos de miles de ciudadanos tomaban las calles en casi 2,000 localidades para protestar contra lo que consideran sus políticas autoritarias bajo el contundente lema «No Kings» (No a los Reyes).

La Voz de la Calle: ¿Qué es el Movimiento «No Kings»?

El movimiento «No Kings» surgió como una respuesta organizada a lo que sus promotores describen como las «acciones autoritarias de la administración Trump». Las protestas, que tuvieron lugar en ciudades clave como Los Ángeles, Nueva York, Chicago y Filadelfia, congregaron a una amplia coalición de grupos y ciudadanos preocupados por una diversa gama de temas. Las principales quejas incluyen las agresivas redadas de inmigración, los ataques percibidos contra la libertad de expresión y los derechos LGBTQ+, y la influencia de los multimillonarios en la política.

El nombre del movimiento, «No Kings», es en sí mismo una poderosa herramienta de comunicación. Enmarca la lucha política actual no como una simple disputa partidista, sino como una defensa fundamental de los principios democráticos frente a una deriva hacia la monarquía o el autoritarismo. Este encuadre histórico resuena profundamente en la psique estadounidense y ha demostrado ser altamente efectivo para movilizar a la gente y captar la atención de los medios.

«La bandera no le pertenece al presidente Trump. Nos pertenece a nosotros», declara el sitio web de los organizadores de «No Kings». «Estamos apareciendo en todos los lugares donde él no está, para decir no a los tronos, no a las coronas, no a los reyes».

Pompa y Poder en D.C.: El Desfile del 250º Aniversario del Ejército

En un marcado contraste, las calles de Washington D.C. se convirtieron en un escenario para una exhibición de poderío militar. Con un costo estimado de entre 25 y 45 millones de dólares, el desfile para conmemorar el 250º aniversario del Ejército de EE.UU. incluyó el paso de tanques de batalla M1 Abrams, vehículos de artillería, helicópteros Apache y Black Hawk, y la marcha de más de 6,000 soldados uniformados.

La idea, un anhelo del presidente Trump desde su primer mandato inspirado en el desfile del Día de la Bastilla en Francia, fue justificada por él como una celebración necesaria de la fortaleza del país. «Todos los demás países celebran sus victorias. Ya es hora de que Estados Unidos también lo haga», declaró Trump al final del evento.

Sin embargo, la exhibición fue duramente criticada por la oposición. El gobernador de California, Gavin Newsom, la calificó como una «exhibición vulgar» y «el tipo de cosas que se ven con Kim Jong Un, con Putin, con dictadores de todo el mundo que son débiles». La percepción de que el desfile era una herramienta para politizar al ejército y engrandecer la figura del presidente, en lugar de honrar a las tropas, generó un amplio rechazo.

El Veredicto de la Opinión Pública

Esta división de opiniones no es solo anecdótica. Una encuesta de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research reveló que una mayoría significativa, aproximadamente 6 de cada 10 estadounidenses, consideraba que el desfile «no era un buen uso» del dinero del gobierno.

Incluso entre los asistentes en Washington, las opiniones estaban divididas. Doug Haynes, un veterano de la Marina que votó por Trump, admitió que el desfile «fue un poco exagerado» y que ver tanques en las calles era una «declaración muy audaz para el mundo». Por otro lado, Kathy Straus, que viajó desde Virginia para protestar contra el evento, llevaba un cartel criticando su costo, argumentando que ese dinero podría haberse utilizado para alimentar a los veteranos.

Este desacuerdo fundamental sobre el significado del patriotismo fue el telón de fondo del día. Para unos, se manifiesta en la exhibición de la fuerza militar; para otros, en el ejercicio del derecho a protestar contra el gobierno que la comanda.

Un Símbolo Peligroso: La Conexión con la Violencia Política

La ya tensa jornada adquirió una dimensión mucho más oscura y peligrosa con las noticias que llegaban desde Minnesota. En el vehículo abandonado por Vance Luther Boelter, el hombre sospechoso del asesinato de la legisladora Melissa Hortman y el ataque a otro senador, las autoridades encontraron folletos del movimiento «No Kings».

Esta conexión, ya sea directa, una coincidencia o un intento deliberado de incriminar al movimiento, es una bomba política. Automáticamente vincula, al menos en la percepción pública y en el discurso político que seguramente se desatará, un movimiento de protesta masiva con un acto de terrorismo político. Este hecho eleva la narrativa de una nación dividida a una sobre los peligros de la retórica política inflamatoria y sus consecuencias potencialmente letales, planteando la inquietante pregunta: ¿dónde termina la protesta y dónde comienza la violencia?

Georgina Balam
Georgina Balam
Georgina Balam es nuestra editora experta en la sección de Espectáculos y Entretenimiento. Con una sólida experiencia en la creación de contenido digital, se distingue por ofrecer información veraz y oportuna a nuestra audiencia. Su conocimiento y autoridad en la industria del entretenimiento aseguran que nuestros lectores reciban las noticias más fiables y actualizadas.
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