La noticia del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, sacudió no solo a Michoacán, sino también a los pasillos de la Casa Blanca. Este martes, la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, confirmó que la administración Trump sigue “muy de cerca” el caso y que Estados Unidos mantiene una presión constante sobre México en temas de seguridad y narcotráfico.
El pronunciamiento llegó en un contexto tenso, donde la violencia política y el avance del crimen organizado vuelven a encender las alarmas sobre la estabilidad en regiones clave del país.
Washington condena la violencia política en México
Durante la rueda de prensa, Leavitt fue clara:
“Estados Unidos condena toda violencia política en cualquier lugar y en todas sus formas.”
El mensaje, breve pero contundente, busca marcar una postura firme frente al incremento de asesinatos de figuras públicas en México, un fenómeno que, según analistas, pone en riesgo los procesos democráticos locales.
La vocera también destacó que Donald Trump mantiene respeto hacia la presidenta Claudia Sheinbaum, valorando la cooperación que ha mostrado en temas de seguridad y combate al crimen organizado.
La presión de Trump sobre México y los cárteles
Leavitt reconoció que la administración Trump ha presionado continuamente a México para redoblar esfuerzos contra el narcotráfico y los cárteles de droga.
“Estamos trabajando con ellos en todo lo que podamos”, afirmó.
Bajo el liderazgo del magnate, la Casa Blanca ha utilizado una amplia gama de herramientas ejecutivas, incluyendo la posibilidad de designar a los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras. Esta clasificación, impulsada por Trump desde su primer mandato, permitiría a Estados Unidos intervenir de forma más directa en operaciones transnacionales contra los grupos criminales.
El objetivo: detener el flujo de drogas hacia la frontera sur y reducir la violencia que, en muchos casos, tiene repercusiones en ambos lados del Río Bravo.
La relación Sheinbaum-Trump: respeto con firmeza
Aunque los roces diplomáticos no han desaparecido, Leavitt aseguró que Trump mantiene una visión pragmática hacia México bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum Pardo.
Según la vocera, el exmandatario republicano “respeta el papel de la presidenta” y valora la cooperación bilateral en áreas estratégicas como migración, seguridad fronteriza y desarrollo económico. Sin embargo, también dejó claro que Washington no cederá en su exigencia de resultados en el combate al narcotráfico.
En los círculos diplomáticos, se percibe este mensaje como una advertencia: México seguirá bajo el escrutinio estadounidense, especialmente ante casos de violencia que impactan la gobernabilidad local.
Uruapan, símbolo de un reto compartido
El asesinato del alcalde de Uruapan se suma a una ola de violencia política que preocupa tanto a las autoridades mexicanas como a las estadounidenses. La región, con antecedentes de presencia criminal, refleja el desafío estructural que enfrenta México en materia de seguridad.
Mientras la Casa Blanca mantiene su postura de presión, el gobierno de Sheinbaum busca reafirmar la soberanía nacional y avanzar en una estrategia propia para la pacificación del país.
La historia entre México y Estados Unidos demuestra que la cooperación y la tensión pueden coexistir, pero esta vez el reto será encontrar un equilibrio entre la seguridad y la diplomacia.


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