El anuncio de que Bad Bunny será el encargado del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 ha generado una ola de polémica en Estados Unidos y Latinoamérica. La sorpresa no solo viene por la selección del artista puertorriqueño, sino por la respuesta inmediata del Gobierno estadounidense: el despliegue del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) durante el evento.
La confirmación oficial del ICE en el Super Bowl
Corey Lewandowski, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, confirmó en un programa de radio que “no hay ningún lugar donde se pueda brindar refugio a quienes se encuentran en este país ilegalmente”.
El funcionario agregó que, tanto en el Super Bowl como en otros lugares, los agentes de migración “los encontraremos y los deportaremos”.
Este anuncio llega solo tres días después de que se hiciera pública la actuación de Bad Bunny el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, un evento que promete reunir a miles de fans latinos.
La reacción de Bad Bunny y su gira cancelada
La noticia provocó que Bad Bunny decidiera suspender su gira por Estados Unidos, preocupado por la seguridad de su público y la posibilidad de que se produjeran redadas migratorias durante sus conciertos.
El artista ha destacado siempre su cercanía con la comunidad latina, por lo que esta decisión refleja una mezcla de precaución y solidaridad con sus seguidores.
Controversia política y cultural
Lewandowski calificó la elección de Bad Bunny como “una vergüenza”, sugiriendo que el cantante tiene una postura contraria a Estados Unidos. Estas declaraciones han encendido el debate sobre la política migratoria, la diversidad cultural en grandes eventos y la representación latina en espectáculos masivos.
Especialistas en migración señalan que la presencia del ICE podría impactar tanto la asistencia al Super Bowl como la percepción pública del evento, planteando un conflicto entre entretenimiento y control migratorio.
Impacto en la comunidad latina y la música
El anuncio ha generado incertidumbre entre la comunidad latina, principal audiencia de Bad Bunny en Estados Unidos. Se espera que la polémica tenga repercusiones en la industria musical, especialmente en cómo los artistas latinos planean giras y actuaciones en territorio estadounidense bajo políticas migratorias estrictas.La combinación del espectáculo más visto de Estados Unidos y la actuación de un artista icónico como Bad Bunny ha puesto en evidencia tensiones culturales, políticas y migratorias. Mientras el país se prepara para el Super Bowl 2026, el mundo observa cómo el entretenimiento y la política convergen en un evento sin precedentes.


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