El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este miércoles que un gran jurado federal presentó una acusación formal contra 26 presuntos líderes y miembros del Cártel de Sinaloa, quienes habrían participado en una red de tráfico de drogas desde México hacia el sur de Illinois, además de operaciones de lavado de dinero.
Según la acusación, los imputados traficaron cientos de kilogramos de metanfetamina, fentanilo y cocaína, mientras canalizaban sus ganancias ilícitas de vuelta a México para sostener a la organización criminal.
Fiscal General: “El cártel siembra veneno en nuestras comunidades”
En el comunicado oficial, la Fiscal General Pamela Bondi calificó al Cártel de Sinaloa como una organización que “se vale del narcotráfico para financiar su terrorismo contra el pueblo estadunidense, mientras siembra veneno en nuestras comunidades”.
Bondi aseguró que esta acusación supone “un duro golpe a la infraestructura de esta organización terrorista, mientras cumplimos la misión del presidente Trump de desmantelar y destruir los cárteles”.
La administración Trump había designado al Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera (OTE) el pasado 20 de febrero, reforzando con ello la estrategia para atacar sus finanzas y operaciones internacionales.
Operativo y decomisos en Illinois
El fiscal federal Steven D. Weinhoeft, del Distrito Sur de Illinois, describió al cártel como una organización internacional “despiadada que siembra el terror mediante la intimidación, la tortura y el asesinato”.
En colaboración con la DEA y autoridades locales, durante aproximadamente una semana se ejecutó un operativo nacional que derivó en:
- 15 arrestos de los acusados.
- Más de 400 kilogramos de fentanilo incautados.
- Casi 80 kilogramos de metanfetamina asegurados.
- 50 kilogramos de cocaína decomisados.
Estas cantidades fueron localizadas principalmente en comunidades del sur de Illinois y zonas cercanas.
La violencia como herramienta del Cártel de Sinaloa
La acusación formal subraya que el Cártel de Sinaloa utiliza la violencia premeditada como un mecanismo para controlar territorio, socavar la autoridad gubernamental y mantener sus operaciones de narcotráfico a gran escala.
“El anuncio de hoy en el Distrito Sur de Illinois es crucial en nuestra lucha por eliminar al Cártel de Sinaloa”, declaró Terry Cole, director de la DEA, quien reiteró el compromiso de su agencia para desmantelar las redes delictivas vinculadas con el cártel.
Compromiso de Estados Unidos contra el narcoterrorismo
El gobierno de Washington recalcó que continuará utilizando “todas las herramientas disponibles” para combatir lo que denomina narcoterrorismo y proteger a las comunidades estadounidenses de la expansión de estas organizaciones criminales.
Con esta acusación, el Cártel de Sinaloa enfrenta un nuevo frente judicial en Estados Unidos, lo que podría derivar en futuros procesos de extradición y sanciones más severas contra sus integrantes y redes financieras.
La acusación en Illinois refleja la estrategia de Estados Unidos de atacar al Cártel de Sinaloa no solo por narcotráfico, sino también bajo el concepto de terrorismo internacional. Los decomisos y arrestos recientes representan un golpe significativo, aunque expertos señalan que la estructura descentralizada del grupo criminal podría dificultar su erradicación completa.


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