La reforma electoral enviada al Senado propone permitir que el Ejecutivo promueva el voto en procesos de revocación de mandato y plantea recortes al presupuesto legislativo.
El PRI enfrenta su mayor caída de afiliados en décadas: perdió más de 500 mil militantes en dos años, según datos del INE, en medio de disputas políticas y desconfianza ciudadana.