Cada 8 de marzo, durante el Día Internacional de la Mujer, miles de personas salen a las calles en distintas ciudades de México para exigir justicia y denunciar la violencia que históricamente han enfrentado las mujeres.
Las movilizaciones suelen recordar casos de agresiones que van desde maltrato psicológico hasta feminicidios, considerados la forma más extrema de violencia de género. En México, estos actos están contemplados en diversas leyes y códigos penales.
Uno de los principales marcos legales es la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, cuyo objetivo es garantizar la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra mujeres y niñas tanto en el ámbito público como privado.
Aunque esta ley no establece directamente sanciones penales, sí define las distintas formas de violencia que pueden sufrir las mujeres y que posteriormente se castigan con base en el Código Penal Federal y otras normas.
Tipos de violencia contra las mujeres reconocidos por la ley
La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia reconoce diversas formas de violencia de género.
La violencia psicológica se refiere a actos u omisiones que buscan desvalorizar, intimidar, controlar o humillar a una mujer, generando daño emocional o afectando su autoestima.
La violencia física ocurre cuando una persona provoca daño corporal o pone en riesgo la integridad física de una mujer mediante golpes u otras agresiones.
La violencia patrimonial implica el daño, pérdida o destrucción de bienes, documentos personales o recursos económicos de la víctima.
La violencia económica consiste en el control o limitación de los recursos económicos de la mujer, así como la explotación laboral o la discriminación en el trabajo por razones de género.
La violencia sexual incluye cualquier acto que atente contra la libertad o integridad sexual, como el hostigamiento, el abuso o cualquier práctica sexual sin consentimiento.
También se reconoce la violencia familiar, que comprende actos de dominio, agresión física, psicológica, sexual, económica o patrimonial dentro del ámbito familiar o de convivencia íntima.
En su forma más grave, la violencia de género puede derivar en feminicidio, que consiste en privar de la vida a una mujer por razones de género.

¿Cómo se castigan estos delitos en México?
Aunque la ley que define los tipos de violencia no establece penas, las conductas relacionadas se sancionan a través del Código Penal Federal.
Por ejemplo, el delito de violencia familiar puede castigarse con seis meses a cuatro años de prisión, además de la pérdida de derechos familiares y la obligación de recibir tratamiento psicológico. La pena puede aumentar si la víctima es una mujer embarazada, adulta mayor o con discapacidad.
Las lesiones pueden castigarse con penas que van desde tres días hasta más de ocho años de prisión, dependiendo de la gravedad del daño causado.
El delito de amenazas puede implicar de tres días a un año de prisión o una multa, aunque las sanciones pueden agravarse si se utilizan armas o existe un contexto de violencia.
El abuso sexual puede castigarse con seis a diez años de prisión, mientras que el delito de violación tiene penas que van de ocho a veinte años de prisión, con posibilidad de aumentar en casos agravados.
El hostigamiento sexual, cuando una persona solicita favores sexuales aprovechando una posición de poder o jerarquía, puede sancionarse con uno a tres años de prisión o una multa, además de posibles sanciones administrativas si se trata de un servidor público.
En el caso del feminicidio, el Código Penal Federal establece penas de 40 a 60 años de prisión, además de multas que pueden llegar a mil días.
Nuevas formas de agresión
En los últimos años también se han reconocido nuevas formas de violencia contra las mujeres, como la difusión de contenido íntimo sin consentimiento, tipificada a partir de reformas conocidas como la Ley Olimpia. Este delito puede castigarse con penas de tres a seis años de prisión, dependiendo de la legislación de cada estado.
La propuesta de la Ley Valeria contra el acecho
Recientemente, la Cámara de Diputados de México aprobó reformas al código penal para reconocer el acecho como una forma de violencia.
La iniciativa, conocida como Ley Valeria, surgió tras el caso impulsado por Valeria Macías, quien denunció durante años a una persona que la perseguía y vigilaba constantemente sin que existiera un delito específico para sancionar esa conducta.
La propuesta busca castigar a quienes vigilen, persigan o intenten contactar reiteradamente a una persona con fines de intimidación o acoso, alterando su vida cotidiana.
Las sanciones propuestas podrían ser de uno a cuatro años de prisión, además de multas que pueden alcanzar hasta 65 mil pesos.
Hasta ahora, el delito de acecho ya ha sido tipificado en algunos estados del país como Guanajuato, Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, Querétaro, Estado de México, Colima, Guerrero y Oaxaca.
¿Cómo denunciar un caso de violencia contra las mujeres en México?
Las mujeres que enfrentan algún tipo de violencia pueden presentar una denuncia ante el Ministerio Público o acudir a las fiscalías estatales especializadas en delitos contra mujeres.
También existen líneas telefónicas de atención y orientación. Una de las principales es la Línea de las Mujeres, que funciona a través del número 765, donde se brinda asesoría legal y psicológica.
Otra opción es comunicarse al 911, número de emergencias que puede canalizar casos de violencia familiar o agresiones en curso hacia autoridades de seguridad o servicios de apoyo.
Además, el Instituto Nacional de las Mujeres y la Secretaría de las Mujeres cuentan con programas de orientación, refugios temporales y acompañamiento legal para víctimas.
Las autoridades recomiendan conservar pruebas como mensajes, fotografías, testimonios o reportes médicos que puedan respaldar la denuncia, ya que estos elementos pueden ayudar en la investigación y en la protección de la víctima.


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