La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un análisis de laboratorio para conocer qué contienen realmente las bebidas y refrescos que se venden en el país y cuáles representan un menor riesgo para los consumidores.
El estudio incluyó refrescos tradicionales, bebidas saborizadas y versiones light o zero disponibles en supermercados y tiendas de conveniencia. El estudio de Profeco evaluó aspectos como contenido neto, cantidad de azúcar, aporte calórico, uso de conservadores, presencia de edulcorantes artificiales y cumplimiento de las normas de etiquetado nutrimental vigentes en México.
Los resultados permitieron identificar algunas bebidas que, aunque siguen siendo productos ultraprocesados, presentan características menos perjudiciales en comparación con las versiones tradicionales cargadas de azúcar.
¿Cuál es el refresco menos dañino según Profeco?
Dentro de las marcas analizadas, la Coca-Cola Light destacó como la opción menos dañina entre los refrescos tradicionales. De acuerdo con el reporte de Profeco, esta bebida sobresale porque no contiene azúcares añadidos y registra un aporte calórico considerablemente menor frente a otras presentaciones de la misma marca.
La dependencia aclaró que esto no significa que se trate de una bebida saludable o recomendable para el consumo diario. Sin embargo, al eliminar el azúcar y reducir significativamente las calorías, su impacto resulta menor en comparación con los refrescos convencionales.

Las otras bebidas que obtuvieron mejores resultados
Además de Coca-Cola Light, el análisis identificó otras bebidas que registraron menores niveles de azúcar o calorías.
Entre ellas se encuentran las aguas minerales gasificadas Brillante Tehuacán y Aurrera, que no aportan carbohidratos ni calorías y se consideran las alternativas más neutrales dentro del estudio.
También apareció San Bernardino Zero, una bebida saborizada sin azúcar que utiliza edulcorantes artificiales para proporcionar sabor sin incrementar significativamente el aporte energético.mOtra marca destacada fue Free Light, que obtuvo una evaluación favorable debido a la ausencia de azúcares y al uso limitado de conservadores.
Por su parte, la bebida Búho llamó la atención por su bajo contenido calórico, la ausencia de azúcares añadidos y la claridad de la información proporcionada al consumidor en el etiquetado.
Profeco detectó irregularidades en varias marcas
El estudio no solo analizó el contenido nutrimental. Los especialistas también revisaron el cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas relacionadas con el etiquetado. Durante las pruebas, algunas bebidas presentaron inconsistencias importantes.
Profeco encontró productos que no declaraban correctamente la presencia de conservadores o edulcorantes, mientras que otros reportaban cantidades de contenido neto superiores a las reales.
Asimismo, algunas marcas omitían información nutrimental obligatoria establecida por la NOM-051, la regulación que exige advertencias claras sobre exceso de calorías, azúcares, grasas saturadas o sodio.
¿Cómo saber qué estás tomando?
La Procuraduría recomienda revisar las etiquetas antes de comprar cualquier refresco o bebida saborizada.
Los sellos de advertencia permiten identificar rápidamente productos con exceso de calorías o azúcares. Además, es importante revisar la lista de ingredientes para detectar la presencia de jarabe de maíz de alta fructosa, edulcorantes artificiales y conservadores.
También recomienda comparar el contenido energético por porción, ya que algunas bebidas aparentemente ligeras pueden contener cantidades importantes de azúcares ocultos.
Los especialistas señalan que la mejor alternativa para la hidratación sigue siendo el agua simple, mientras que las bebidas carbonatadas deben consumirse con moderación.