jueves, enero 8, 2026

Warner Bros. prefiere Netflix: El rechazo a Paramount y la apuesta

Warner Bros. prefiere Netflix: El rechazo a Paramount y la apuesta por la venta de su estudio de streaming está marcada por la fecha límite del 21 de enero para los accionistas.

Warner Bros. prefiere Netflix para la adquisición de una parte esencial de su negocio, una postura que ha sido nuevamente ratificada por su junta directiva. Ayer, el conglomerado estadounidense rechazó de forma definitiva la propuesta de adquisición que presentó Paramount, consolidando su apoyo al acuerdo con la plataforma de streaming.

La dirección de Warner Bros. Discovery (WBD) ha sido constante en su decisión, desestimando en varias ocasiones las ofertas realizadas por Paramount, la cual está respaldada por Skydance. Esta intensa disputa empresarial se centra en el destino final del negocio de estudio y streaming de Warner.

Hace solo unas semanas, la junta directiva de WBD urgió de manera oficial a sus accionistas a respaldar el acuerdo de venta de su estudio y su división de streaming a Netflix. Esta transacción se ha valorado en una cifra cercana a los 72 mil millones de dólares.

Mientras tanto, Paramount ha incrementado sus esfuerzos para mejorar su oferta hostil, que actualmente asciende a 77 mil 900 millones de dólares. Sin embargo, es fundamental destacar que esta oferta de Paramount busca adquirir la totalidad de la compañía.

La junta directiva de Warner Bros afirmó ayer que, tras un análisis exhaustivo, determinó que la oferta de Paramount no beneficia los intereses financieros ni estratégicos de la empresa ni los de sus accionistas.

Por esta razón, la recomendación oficial y unánime de la directiva sigue siendo apoyar la propuesta de asociación que ha presentado Netflix, la cual consideran más ventajosa a largo plazo.

Samuel Di Piazza Jr., presidente de Warner Bros. Discovery, señaló en un comunicado que la oferta de Paramount continúa proporcionando un valor insuficiente en comparación con la propuesta rival.

Además del valor, Di Piazza Jr. indicó que la oferta de Paramount incluye términos muy problemáticos, como la inclusión de un mayor nivel de endeudamiento para financiar la adquisición.

Este elevado componente de deuda, según la empresa, crea riesgos importantes para la conclusión exitosa de la operación y plantea dudas sobre su solidez. También se lamentó la falta de protecciones claras para los accionistas si el acuerdo llegase a fracasar.

En contraste con las preocupaciones mencionadas, el acuerdo de la compañía con Netflix “ofrecerá un valor superior, con mayores niveles de certeza”, según la dirección de WBD. Esta certidumbre en el cierre del trato es un factor determinante.

Hasta el momento, la compañía Paramount no ha ofrecido una respuesta oficial o comentarios sobre la más reciente declaración de rechazo emitida por la directiva de Warner Bros. Discovery.

Pese al rechazo, la oferta hostil que ha presentado la compañía Paramount se mantiene formalmente sobre la mesa, esperando una respuesta o un cambio de parecer por parte de los accionistas de Warner Bros.

Los accionistas de Warner Bros. se enfrentan a una fecha límite crítica: el 21 de enero. Este es el plazo final que se les ha otorgado para tomar una decisión y ofrecer sus acciones.

A finales del mes pasado, Paramount realizó un movimiento estratégico de alto perfil para intentar fortalecer la credibilidad financiera de su propuesta ante los directivos y accionistas de WBD.

Anunció la obtención de una “garantía personal irrevocable” por parte de Larry Ellison, el fundador de Oracle. Este compromiso brinda un respaldo financiero considerable a la operación.

Ellison, quien es el padre del CEO de Paramount, David Ellison, se comprometió a respaldar 40 mil 400 millones de dólares en financiamiento de capital para la oferta total de la compañía.

Adicionalmente, Paramount mejoró las condiciones para los accionistas, aumentando el pago prometido a 5 mil 800 millones de dólares en caso de que su acuerdo sea bloqueado por los reguladores.

Este ajuste en la indemnización prometida iguala la cantidad que la compañía Netflix ya había puesto sobre la mesa como parte de su propia propuesta de adquisición parcial.

No obstante, Warner en su carta a los accionistas emitida ayer, continuó expresando serias preocupaciones sobre la estructura de la oferta presentada por Paramount y sus implicaciones.

La empresa señaló que, esencialmente, percibe la oferta de Paramount como una compra apalancada que incluye un riesgo excesivo por la deuda asociada a la transacción.

También se destacaron las restricciones operativas que, según Warner Bros, fueron impuestas por la propuesta de Paramount y podrían “dificultar la capacidad de WBD para desempeñarse” con normalidad durante el extenso proceso.

La batalla por el control de Warner Bros. es un reflejo de las diferentes estrategias corporativas que buscan consolidar el mercado global de entretenimiento.

La oferta de Paramount: más valor, menos certeza

La complejidad de esta disputa se origina en que Netflix y Paramount tienen objetivos empresariales y propósitos de adquisición radicalmente distintos, lo cual impacta el valor real de sus ofertas.

La adquisición propuesta por Netflix está claramente enfocada, ya que incluye solamente el negocio de estudio y streaming de Warner, considerado el futuro de la compañía.

Esto abarca sus divisiones de producción de televisión y cine, así como las plataformas digitales que gestionan, entre las que destaca el servicio de HBO Max.

Paramount, en contraste, busca una adquisición integral de la compañía. Esto significa que quiere obtener la empresa en su totalidad y fusionarla con sus activos actuales.

Esta adquisición total incluye, además de las divisiones de estudio y streaming, la posesión de las valiosas redes de cable como CNN y Discovery, que tienen un gran alcance.

Si finalmente la propuesta de Netflix logra tener éxito con Warner Bros y se cierra la transacción, las operaciones de noticias y cable de Warner serán escindidas y se separarían.

Estas operaciones se integrarían en una nueva empresa independiente, dando cumplimiento a una separación que ya había sido anunciada previamente por WBD.

Es crucial considerar que una fusión o adquisición con cualquiera de las dos compañías requerirá un tiempo considerable. El proceso legal y operativo podría tardar más de un año en completarse.

Además de la duración, el tamaño monumental de las empresas involucradas y el potencial impacto en la industria atraerán un intenso escrutinio regulatorio y antimonopolio.

Casi con total seguridad, la transacción desencadenará de Warner Bros una revisión profunda por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos debido a su posible impacto en la competencia.

El Departamento de Justicia podría presentar una demanda para bloquear la operación, o bien, exigir una serie de cambios operativos obligatorios para que la fusión sea aprobada.

El escrutinio regulatorio no será exclusivo de Estados Unidos. Otros países y organismos reguladores en el extranjero también podrían impugnar la fusión y solicitar revisiones.

Además de los factores económicos y regulatorios, la política también jugará un papel relevante en la decisión. Especialmente bajo el régimen del presidente Donald Trump.

Trump ha dado indicaciones previas sobre su posible participación personal en la decisión. Esto sugiere que el factor político podría inclinar la balanza en la aprobación final del acuerdo.

Las alarmas sobre las posibles repercusiones de ambos acuerdos ya han comenzado a sonar con fuerza entre los actores de la industria cinematográfica.

Cinema United, una asociación que representa a más de 60 mil pantallas de cine en todo el mundo, ha expresado su preocupación de manera pública y formal.

En una declaración dirigida a un subcomité antimonopolio del Congreso, Cinema United reiteró su “profunda preocupación” por lo que podría significar la adquisición por parte de Netflix.

El grupo teme que la compra pueda perjudicar seriamente tanto a los cinéfilos como a las personas que dependen laboralmente de las salas de cine.

Esta preocupación se basa en la histórica y bien conocida dependencia del gigante del streaming de su plataforma en línea, a menudo en detrimento de la ventana de exhibición en cines.

Las preocupaciones sobre la oferta de Paramount, según el grupo, no son “menos serias” y también fueron objeto de una advertencia.

Cinema United alertó sobre las consecuencias negativas que resultan de una mayor consolidación general en el sector del entretenimiento.

El grupo indicó que esta concentración de poder podría generar una considerable pérdida de empleos en todos los niveles. También provocaría una menor diversidad en la realización de películas y contenido.

La decisión de Warner Bros. prefiere Netflix se basa en una visión estratégica de enfocarse en el contenido digital de alto valor, separando los activos tradicionales de cable.

La oferta de Paramount implica una integración más compleja y prolongada, con un proceso que estaría sujeto a un mayor riesgo financiero y regulatorio.

A pesar de que Paramount ha mejorado sus términos financieros, la directiva de WBD insiste en que la propuesta de Netflix ofrece la mejor combinación de valor y certeza de cierre.

La batalla final por la venta del estudio de Warner Bros. se juega ahora en el ámbito de los accionistas, quienes tienen la última palabra antes del 21 de enero. El resultado determinará el futuro de una de las productoras más icónicas de Hollywood.

La necesidad de evitar el escrutinio antimonopolio y la deuda son argumentos poderosos que inclinan a la directiva a respaldar el trato con Netflix.

La fusión total con Paramount es vista como una concentración de medios demasiado grande, lo que inevitablemente llamaría la atención de los reguladores preocupados por la consolidación del poder.

Warner Bros. prefiere Netflix: la clave de la exclusividad

El enfoque selectivo de Netflix, al adquirir solo el estudio y el streaming, permite a WBD desprenderse de sus activos de cable, que han ido perdiendo valor en la era digital. Warner Bros. prefiere Netflix porque simplifica su estructura futura.

Esto garantiza a los accionistas que el valor de la venta está centrado en los negocios de mayor crecimiento y potencial, como HBO Max y la producción de cine y series.

El acuerdo con Netflix promete una transición más limpia y rápida. En cambio, la oferta de Paramount implica una integración masiva de dos gigantes, lo que podría generar largos periodos de incertidumbre.

La clave de por qué Warner Bros. prefiere Netflix radica en evitar una integración corporativa de dos empresas con culturas y modelos de negocio tan diferentes.

Warner Bros. prefiere Netflix y su visión para el futuro del entretenimiento digital.

Caro Ira
Caro Ira
Caro Ira es una destacada colaboradora en medios digitales, aportando su conocimiento y experiencia en deportes, tecnología y entretenimiento. Su habilidad para crear narrativa cautivadora para audiencias digitales garantiza contenido relevante y atractivo. Su experiencia en estos nichos específicos refuerza la autoridad y fiabilidad de nuestros artículos en estas áreas.
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