viernes, enero 16, 2026

Synthia, la Influencer IA que desató la furia: ¿Plagio digital o el futuro inevitable de la fama artificial?

Escándalo influencer IA Synthia 2025: marca de moda enfrenta boicot por usar IA entrenada con imágenes sin consentimiento; debate sobre autenticidad y ética

El auge de los influencers generados por inteligencia artificial en 2025 prometía revolucionar el marketing, y «Synthia» era su máxima exponente. Desarrollada por una importante marca de moda, esta entidad digital acumuló más de 5 millones de seguidores en Instagram, elogiada inicialmente por su apariencia ultrarrealista y contenido atractivo. Sin embargo, la fachada pronto se derrumbó, exponiendo una verdad mucho más turbia

El pecado original: Consentimiento y autenticidad en la era IA

La controversia estalló cuando los fans y la comunidad digital descubrieron que Synthia había sido entrenada utilizando las imágenes y características de influencers humanos reales, sin su consentimiento explícito. Esto no solo planteó serias preocupaciones éticas, sino que llevó a acusaciones directas de plagio digital contra la marca desarrolladora. La promesa de una nueva forma de «fama» se convirtió en un debate sobre los derechos de imagen y la explotación de la identidad en el mundo virtual.

A medida que el público comprendió que la «personalidad» y las «experiencias» de Synthia eran meras simulaciones carentes de emociones y vivencias genuinas, el compromiso con la influencer artificial se desplomó. Los consumidores, aunque inicialmente fascinados por la novedad tecnológica, demostraron una vez más su anhelo por la autenticidad, un valor que, al parecer, la IA aún no puede replicar convincentemente, especialmente cuando su creación se basa en prácticas cuestionables.

La reacción en cadena: Boicot y millones a la basura

El escándalo no se limitó a las redes sociales. La controversia provocó boicots activos contra la marca de moda, que se vio obligada a abandonar el proyecto «Synthia», perdiendo millones de dólares invertidos en su desarrollo y marketing. Este caso se convirtió en una lección costosa: los influencers de IA pueden ser rentables en teoría, pero no pueden reemplazar la confianza y las experiencias humanas reales, especialmente si su origen está manchado por la falta de transparencia y el irrespeto a la propiedad intelectual ajena.

El caso Synthia pone de manifiesto una tensión fundamental en el marketing de influencers. Por un lado, la IA ofrece eficiencia y control sobre el mensaje. Por otro, la audiencia valora cada vez más las conexiones genuinas y la transparencia. Cuando una marca intenta obtener lo mejor de ambos mundos mediante el engaño o la explotación de identidades reales sin permiso, el resultado puede ser catastrófico.

La falta de divulgación clara sobre la naturaleza artificial de un influencer y, más grave aún, el uso no consentido de datos biométricos o de imagen para entrenar estos modelos, no solo es éticamente reprobable, sino que invita a un desastre de relaciones públicas y posibles litigios.

Giovanna Cancino
Giovanna Cancino
Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
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