Esto no es un chisme, es una revolución. La Suprema Corte tiene en sus manos el caso de Sasha Sokol y Luis de Llano, y su decisión podría crear un terremoto legal que proteja a futuras generaciones de depredadores en la industria.
Mientras los reflectores del chisme se enfocan en romances fugaces, en los pasillos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se está gestando una decisión que trascenderá cualquier escándalo pasajero. El caso de Sasha Sokol contra el productor Luis de Llano no es sobre la farándula; es sobre poder, abuso y la posibilidad de que la justicia finalmente se ponga del lado de las víctimas, sin importar cuánto tiempo haya pasado.
El núcleo del asunto es un proyecto de sentencia que propone negar el amparo a De Llano, confirmando así la condena por daño moral que recibió por la relación que mantuvo con Sasha cuando ella tenía apenas 14 años y él 39. Pero la verdadera bomba está en el razonamiento detrás.
El Poder y el «Consentimiento»: La Gran Mentira que se Desmorona
El argumento central que la Corte está a punto de validar es revolucionario para el sistema de justicia mexicano: los actos de abuso sexual cometidos contra menores de edad, en un contexto de poder y confianza, no deberían tener fecha de caducidad para ser demandados civilmente.
¿Qué significa esto en español simple? La Corte reconoce que el trauma no prescribe. Entiende que una víctima, especialmente una que fue abusada por alguien en una posición de autoridad (un productor, un maestro, un mentor), a menudo no puede procesar ni denunciar lo sucedido hasta muchos años después. La propuesta del ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo argumenta que el desequilibrio de poder es tan grande que el concepto de «consentimiento» se vuelve una ficción. No puede haber un acuerdo entre iguales cuando uno tiene el poder de construir o destruir la carrera del otro.
La Revictimización que Encendió la Mecha
Este proceso legal no surgió de la nada. Fue detonado por las propias palabras de Luis de Llano. En una infame entrevista con Yordi Rosado en marzo de 2022, el productor no solo admitió la relación, sino que la minimizó, la describió como algo «abierto y consensual» y se pintó a sí mismo como un hombre enamorado.
Esas declaraciones fueron una brutal revictimización para Sasha Sokol, quien respondió públicamente, aclarando la dinámica de abuso que vivió. La sentencia de 2023 no solo encontró a De Llano responsable por la relación en sí, sino también por el daño moral causado por esas declaraciones públicas. Como parte de la reparación, se le ordenó ofrecer una disculpa pública, abstenerse de volver a hablar del tema y pagar una compensación económica que Sasha ha prometido donar a una organización que previene el abuso infantil.
¿Un Precedente Histórico que Protegerá a las Nuevas Generaciones?
Si la SCJN aprueba este proyecto, el impacto será monumental. Enviará un mensaje claro a los depredadores que se esconden en posiciones de poder en la industria del entretenimiento y más allá: el tiempo ya no será su cómplice. Las víctimas tendrán una ventana de justicia mucho más amplia.
Este caso le otorga a un medio como «Más Chisme» la oportunidad de demostrar su valor más allá del escándalo. Al analizar con profundidad las implicaciones legales y sociales, construimos autoridad y confianza con nuestra audiencia. Demostramos que entendemos que algunos «chismes» tienen el poder de cambiar el mundo.


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