Patti LuPone, ícono de Broadway célebre por su talento y su lengua afilada, ha vuelto a generar controversia. Una reciente entrevista con The New Yorker, publicada el 26 de mayo, la muestra arremetiendo contra sus colegas Audra McDonald y Kecia Lewis, lo que ha desatado un intenso debate sobre su legado y su comportamiento público.
Patti LuPone, una de las figuras más veneradas y, a la vez, más polémicas de Broadway, ha añadido un nuevo capítulo a su historial de declaraciones contundentes. En una extensa entrevista con la revista The New Yorker, publicada el 26 de mayo con motivo de su próxima aparición en la serie «…And Just Like That», LuPone no se contuvo al hablar de otras luminarias del teatro, en particular Audra McDonald y Kecia Lewis, generando una fuerte reacción en redes sociales y en la comunidad teatral.
La entrevista incendiaria: LuPone sin filtro en The New Yorker
Conocida por no tener pelos en la lengua y por protagonizar sonados enfrentamientos a lo largo de su carrera, Patti LuPone utilizó la plataforma de The New Yorker para expresar opiniones que muchos han calificado de innecesariamente duras y despectivas. La entrevista rápidamente se viralizó, no tanto por la promoción de su nuevo trabajo televisivo, sino por sus incisivos comentarios sobre sus pares.
Dardo a Audra McDonald: «No es mi amiga» y un silencio incómodo
Al ser consultada sobre Audra McDonald, otra multipremiada leyenda de Broadway que actualmente interpreta el papel de Rose en «Gypsy» –un rol por el cual LuPone ganó un Tony en 2008–, LuPone fue tajante: «No es una amiga». Mencionó una «antigua rencilla» entre ambas, pero declinó ofrecer más detalles al entrevistador.
La tensión fue palpable cuando se le pidió su opinión sobre la interpretación de McDonald como Rose. Según el perfil de The New Yorker, LuPone guardó silencio durante 15 segundos, miró por la ventana y suspiró: «Qué día tan hermoso». Este gesto ha sido interpretado como una forma elegante, o quizás pasivo-agresiva, de evitar un comentario directo pero dejando clara su postura.
Menosprecio a Kecia Lewis: «No sabe de qué carajo habla, perra»
El enfrentamiento verbal más directo fue con Kecia Lewis. El conflicto se originó cuando Lewis, a través de un video en Instagram, criticó a LuPone por haberse quejado públicamente del volumen del musical de Alicia Keys, «Hell’s Kitchen», que se presentaba en un teatro contiguo al de la obra de LuPone, «The Roommate». Lewis calificó los comentarios de LuPone como «bullying», «ofensivos», «racialmente microagresivos», «groseros» y «arraigados en el privilegio».
La respuesta de LuPone en la entrevista fue fulminante: «¿Se llama a sí misma veterana? Averigüemos cuántas obras de Broadway ha hecho Kecia Lewis, porque no sabe de qué carajo está hablando», dijo LuPone. «Ha hecho siete. Yo he hecho 31. ¡No te llames veterana, perra!». (The New Yorker posteriormente corrigió las cifras, indicando que Lewis ha participado en 10 producciones de Broadway y LuPone en 28). LuPone también desestimó las quejas sobre el ruido, afirmando que es algo común en Broadway cuando se comparten paredes.
Kecia Lewis, en su video de Instagram dirigido a LuPone: «En nuestra industria, el lenguaje tiene poder y moldea la percepción… Referirse a un espectáculo de Broadway predominantemente negro como ‘ruidoso’ puede reforzar involuntariamente estereotipos dañinos, y también se siente despectivo hacia el arte y las voces que se celebran en el escenario».
Reacciones en redes: ¿Diva honesta o figura tóxica?
Las declaraciones de LuPone no tardaron en generar una tormenta en las redes sociales. Muchos usuarios y miembros de la comunidad teatral la condenaron, acusándola de «falta de tacto y sordera tonal», y criticaron especialmente sus ataques hacia dos prominentes artistas negras. Comentarios en X (anteriormente Twitter) calificaron su franqueza de «falta de clase» y sus palabras como «hirientes» y «vergonzosas».
Algunos analistas sugieren que LuPone podría haber «calculado mal» esta vez, esperando que sus exabruptos fueran celebrados como en ocasiones anteriores, donde su honestidad brutal era vista como parte de su carisma de diva. Sin embargo, el contexto social actual, con una mayor sensibilidad hacia temas de raza, privilegio y respeto profesional, parece haber cambiado la recepción de este tipo de comentarios. El privilegio de la «franqueza» para figuras consolidadas como LuPone parece tener límites más definidos hoy en día.
El legado de LuPone: ¿Talento innegable ensombrecido por la controversia?
No cabe duda del inmenso talento y la histórica carrera de Patti LuPone. Sin embargo, estas polémicas recurrentes plantean la pregunta de cómo afectarán a la percepción de su legado. Su intento de desacreditar a Kecia Lewis basándose en el número de obras en Broadway puede ser visto como una forma de «gatekeeping» o de invalidar una crítica legítima a través de un argumento de autoridad y veteranía.
¿Es su honestidad brutal una marca personal que la distingue o un detrimento que ensombrece sus logros artísticos? Mientras algunos la defienden como una figura auténtica que no teme decir lo que piensa, otros la ven cada vez más como una figura problemática, cuyos comentarios pueden ser innecesariamente hirientes y divisorios. La línea entre ser una «diva con carácter» y una «figura tóxica» parece ser cada vez más delgada para Patti LuPone a ojos del público.


TE PODRÍA INTERESAR