Lando Norris se alzó con la victoria en un Gran Premio de Mónaco 2025 caótico, marcado por una avalancha de sanciones a pilotos, estrategias de equipo al filo del reglamento y la siempre presente tensión del circuito urbano. Un análisis de las polémicas que definieron la carrera.
El Gran Premio de Mónaco es, por antonomasia, una de las citas más glamurosas y desafiantes del calendario de la Fórmula 1. La edición de 2025 no defraudó en cuanto a drama y controversia, aunque quizás no por las razones que todos esperaban. Si bien Lando Norris (McLaren) celebró una merecida victoria, la carrera estuvo plagada de incidentes, penalizaciones y tácticas de equipo que generaron un intenso debate sobre los límites de la deportividad y la efectividad de la reglamentación actual.
Desfile de Sanciones: Stroll, Bearman, Hamilton y Más Bajo la Lupa de la FIA
El fin de semana en el Principado fue un verdadero dolor de cabeza para los comisarios de la FIA, quienes tuvieron que intervenir en múltiples ocasiones. La lista de pilotos penalizados es extensa y variada:
- Lance Stroll (Aston Martin): El canadiense acumuló dos sanciones. Una caída de un puesto en parrilla y un punto en su superllicencia por una colisión con Charles Leclerc en los libres 1, debido a una mala gestión del tráfico. Posteriormente, recibió otra penalización de tres puestos en parrilla por bloquear a Pierre Gasly durante la Q1.
- Oliver Bearman (Haas): El joven británico fue severamente castigado con una pérdida de 10 posiciones en parrilla y dos puntos en su licencia por adelantar bajo régimen de bandera roja durante los entrenamientos libres 2. A pesar de sus argumentos sobre la diferencia de velocidad y una deceleración segura, la FIA fue inflexible.
- Lewis Hamilton (Ferrari): El heptacampeón del mundo fue sancionado con tres puestos en la parrilla de salida por bloquear a Max Verstappen durante la Q3.
- George Russell (Mercedes): Durante la carrera, Russell fue penalizado con un drive-through por cortar la curva 10 para adelantar a Alex Albon.
- Pierre Gasly (Alpine): Recibió una reprimenda por ser considerado el principal culpable de una colisión con Yuki Tsunoda en la vuelta nueve de la carrera.
- Equipo Haas: Multado con 5.000 € porque Oliver Bearman salió del pit box antes de la carrera con un ventilador aún acoplado a los pontones, aunque fue retirado rápidamente.
Esta sucesión de penalizaciones no solo alteró las posiciones de salida y los resultados finales, sino que también puso de manifiesto la dificultad de los pilotos para navegar el estrecho trazado monegasco sin infringir las normas, especialmente con el intenso tráfico.
El caso Bearman: ¿Severidad excesiva o aplicación rigurosa de la norma?
La sanción a Oliver Bearman fue particularmente comentada. Perder 10 posiciones en Mónaco es prácticamente una sentencia para las aspiraciones de un piloto. La FIA se mostró inflexible ante la infracción de adelantar bajo bandera roja, una norma de seguridad crítica. Sin embargo, la controversia aumentó cuando, posteriormente, Carlos Sainz y Franco Colapinto fueron investigados por infracciones similares de bandera roja tras los libres 3, pero fueron exonerados debido a una «diferencia de velocidad significativa». Esta aparente diferencia de criterio en situaciones análogas alimentó el debate sobre la consistencia de las decisiones de los comisarios.
El arte del «tapón»: Cuando la estrategia de equipo Roza lo antideportivo
Mónaco es un circuito donde la posición en pista es oro. Esto llevó a que algunas escuderías emplearan estrategias al límite de lo que muchos consideran deportivo. Se observaron tácticas de «tapón» deliberado, donde un piloto ralentiza a propósito a un grupo de rivales para beneficiar a su compañero de equipo, permitiéndole realizar sus paradas en boxes sin perder posiciones cruciales.
Liam Lawson (Racing Bulls) fue fundamental para que su compañero Isack Hadjar pudiera realizar sus dos paradas obligatorias y terminar en los puntos. De manera similar, Williams orquestó una estrategia donde Carlos Sainz hizo de tapón para Alex Albon, y luego Albon devolvió el favor, logrando que ambos coches de la escudería de Grove puntuaran. Si bien estas tácticas no son explícitamente ilegales, generan discusión sobre si distorsionan la competencia individual y la «pureza» de la carrera.
La nueva regla de dos paradas: ¿Más espectáculo o más complicaciones?
Para el Gran Premio de Mónaco 2025 se introdujo una nueva regla que obligaba a realizar dos paradas en boxes y utilizar al menos dos compuestos de neumáticos diferentes durante la carrera. Esta medida buscaba añadir un elemento estratégico adicional y, potencialmente, generar más adelantamientos o variaciones en las posiciones.
Sin embargo, en un circuito como Mónaco, donde adelantar es casi imposible, esta regla también pudo haber contribuido a la congestión y a la tentación de emplear tácticas como los «tapones» para gestionar las ventanas de parada. Max Verstappen fue el último en cumplir con esta exigencia, parando en la vuelta 77 de 78.
Alonso, la decepción mecánica; Verstappen, la estrategia fallida
No todos los dramas fueron por sanciones o estrategias. Fernando Alonso (Aston Martin) tuvo que retirarse en la vuelta 36 por una rotura mecánica, afirmando que su coche carecía de parte eléctrica desde la vuelta 10, cuando rodaba en una prometedora sexta posición. Por su parte, Max Verstappen (Red Bull Racing), quien heredó la tercera plaza en parrilla por la sanción a Hamilton, intentó una estrategia de liderar la carrera esperando una bandera roja que nunca llegó, lo que finalmente lo relegó a la cuarta posición.
Juicio final: ¿Fue Mónaco un reflejo de la F1 actual o una anomalía del circuito?
El Gran Premio de Mónaco 2025, ganado por Lando Norris, será recordado tanto por la habilidad del vencedor como por el cúmulo de incidentes y polémicas. Las características únicas del trazado, que castigan el mínimo error y dificultan enormemente los adelantamientos, siempre propician carreras atípicas. Sin embargo, la cantidad de sanciones y el uso de estrategias de equipo tan marcadas plantean interrogantes sobre el estado actual de la competición y la aplicación del reglamento.
La Fórmula 1 busca un equilibrio entre la seguridad, la justicia deportiva y el espectáculo. Eventos como el de Mónaco evidencian lo complejo que es alcanzar ese balance, especialmente cuando se introducen nuevas variables reglamentarias. La actuación de los comisarios y la interpretación de las normas seguirán siendo un tema de debate candente entre equipos, pilotos y aficionados.


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