La trágica pérdida de Julián Figueroa desató una tormenta familiar. Maribel Guardia y su nuera, Imelda Tuñón, se enfrentan en tribunales por la custodia de un niño y, quizás, por mucho más que eso. ¿Qué hay detrás de esta amarga disputa?
«Por la Integridad de mi Nieto»: La Denuncia de Maribel que Encendió la Mecha
En enero de 2025, Maribel Guardia sorprendió al anunciar que había demandado a Imelda Tuñón con el objetivo de «salvaguardar la integridad» de su nieto de siete años. Las acusaciones que sustentan esta drástica medida son serias: Maribel denunció a Imelda por presunto descuido del menor, y se habló de supuestos problemas de alcoholismo, consumo de drogas y prácticas que pondrían en peligro el bienestar del niño. Como resultado de esta denuncia, las autoridades otorgaron temporalmente la custodia de José Julián a su abuela.
Maribel ha insistido en que su intención no es suplantar a su difunto hijo ni dañar la imagen de Imelda, sino proteger a su nieto, afirmando que el niño «necesita una madre sana». Sin embargo, la virulencia de las acusaciones ha dejado a muchos preguntándose sobre la verdadera motivación detrás de esta guerra familiar.
Es innegable que la muerte de Julián Figueroa es el epicentro emocional de esta disputa. Tanto Maribel como Imelda están procesando un duelo profundo, y este dolor puede manifestarse de formas complejas. Para Maribel, podría traducirse en una necesidad imperiosa de proteger al único vínculo directo que le queda con su hijo. Para Imelda, una joven viuda, el trauma podría estar afectando su capacidad de afrontar la maternidad en solitario, dando pie, o no, a las conductas que Maribel denuncia. Este conflicto por la custodia bien podría ser una manifestación externa de ese duelo no resuelto y de la lucha por mantener vivo, a su manera, el legado de Julián.
La Versión de Imelda: «No me Quiten a mi Hijo, Ya Perdieron Uno»
Imelda Tuñón, por su parte, ha clamado públicamente su inocencia y desesperación. A las puertas de la fiscalía, con la voz entrecortada, suplicaba: «No me quiten a mi hijo, no es justo. Ustedes ya tuvieron a su hijo, déjenme criar al mío, déjenme en paz». Estas desgarradoras palabras pintan la imagen de una madre acorralada, luchando contra el poder y la influencia de su exsuegra.
Maribel Guardia, aunque firme en sus acciones legales, ha expresado que reza para que Imelda «se recupere» y pueda volver a tener a su hijo en condiciones adecuadas. No obstante, la tensión es palpable. Recientemente, Imelda negó que hubiera habido un reencuentro entre el niño y Maribel, a pesar de que esta última le habría enviado un regalo de cumpleaños al pequeño , lo que sugiere que la comunicación entre ambas es, cuanto menos, tensa. ¿Es Imelda una víctima de las circunstancias, del dolor y de la maquinaria legal de una figura pública como Maribel Guardia? ¿O hay un trasfondo de verdad en las serias preocupaciones expresadas por la abuela?.
Dinastías y Desfalcos (Potenciales): La Sombra de la Herencia de Joan Sebastian y Julián Figueroa
No se puede ignorar el elefante en la habitación: el dinero. José Julián es heredero no solo de los bienes de su padre, Julián Figueroa, sino también, por extensión, de la fortuna de su abuelo, el legendario Joan Sebastian. Esta doble herencia añade una capa de complejidad financiera a la disputa emocional.
El abogado de la sucesión de Joan Sebastian, Cipriano Sotelo, ha intentado calmar las aguas, asegurando que la disputa entre Maribel e Imelda no afectará el proceso de herencia del «Rey del Jaripeo». Según Sotelo, el esposo de Maribel, Marco Chacón, es el representante legal del niño en estos asuntos, y se establecerá un fideicomiso para proteger los bienes de José Julián hasta su mayoría de edad. Esto, en teoría, blindaría la herencia principal de las rencillas actuales.
Sin embargo, el mundo del espectáculo está lleno de recovecos financieros. Han surgido rumores, incluso comentados en programas de farándula, sobre «un dinero que Imelda sí sabe que existe y que todavía no se ha puesto en la mesa». Esta intrigante posibilidad sugiere que podrían existir otros activos, cuentas o acuerdos relacionados con Julián Figueroa que no son de conocimiento público o que no están formalmente incluidos en la sucesión principal de Joan Sebastian. En familias con patrimonios complejos y múltiples relaciones, las disputas por la custodia de menores herederos pueden, a veces, ser una vía indirecta para influir o acceder a dichos recursos, o al menos para asegurar que se gestionen de una manera que beneficie a una de las partes. La pregunta sobre quién financia la defensa legal de Imelda, que parece contar con abogados de cierto renombre , también añade un elemento de misterio sobre posibles intereses financieros ocultos o apoyos inesperados. ¿Es la custodia una llave, aunque sea indirecta, a la administración de estos «otros bienes»?
El Veredicto de las Autoridades y el Futuro Incierto de José Julián
Más allá de las especulaciones y las acusaciones cruzadas, el futuro inmediato de José Julián está en manos de las autoridades mexicanas. El DIF (Desarrollo Integral de la Familia) y la Fiscalía están llevando a cabo análisis psicosociales y otras investigaciones para determinar cuál es el entorno más adecuado para el desarrollo del niño. Maribel Guardia ha insistido en que acatará la decisión de las autoridades, sea cual sea.
El proceso legal sigue su curso, con pruebas y análisis pendientes. ¿Qué pesará más en la balanza de la justicia: el vínculo maternal que Imelda reclama o las graves acusaciones de negligencia y conductas de riesgo que Maribel denuncia? Y, lo más importante, ¿cómo impactará toda esta amarga batalla de adultos en la vida y el bienestar emocional de un niño que ya ha sufrido la pérdida irreparable de su padre? El drama está lejos de terminar.


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