María Antonieta de las Nieves, mundialmente conocida como La Chilindrina, acaba de compartir una de las experiencias más estremecedoras de su vida. Lo hizo durante una entrevista para el programa La caja de Pandora, donde reveló que estuvo a tan solo nueve días de morir junto a su entrañable compañero de elenco, Édgar Vivar, el recordado Ñoño y Señor Barriga de El Chavo del 8.
Un puente, una advertencia y una tragedia que llegó después
Todo ocurrió durante un viaje turístico a las cataratas del Iguazú, uno de los destinos naturales más impresionantes de Sudamérica. En su relato, María Antonieta explicó que ambos decidieron cruzar un puente colgante visiblemente deteriorado. “Yo sentía que se iba a caer… y le grité a Édgar que dejara de moverse porque nos íbamos a matar”, contó entre recuerdos que aún la hacen temblar.
Nueve días después, ese mismo puente colapsó y provocó la muerte de 90 turistas chinos. La tragedia pudo haber sido parte de su historia, pero la suerte y el destino dijeron otra cosa.
Una vida llena de recuerdos lejos del set
El impacto emocional de aquel incidente marcó profundamente a De las Nieves. Pero no es la única anécdota que esconde su trayectoria. Pocos saben que su hija, Verónica Fernández, participó en la etapa final del programa Chespirito, interpretando a Paty, el interés amoroso del Chavo, entre 1987 y 1988. Este dato añade una dimensión poco conocida a la carrera de la actriz.
La amistad que perdura más allá del personaje
El vínculo entre María Antonieta y Édgar Vivar ha sobrevivido al paso del tiempo. Recientemente, volvieron a coincidir en la serie biográfica Chespirito: Sin querer queriendo. Allí, De las Nieves interpretó a la secretaria de Emilio Azcárraga Milmo, y Vivar apareció como el director que bautizó a Roberto Gómez Bolaños como “Chespirito”.
Estos reencuentros no solo emocionan a los fans, sino que también reafirman el legado de una generación que marcó la infancia de millones.
Más allá de la ficción: las vidas reales de nuestros ídolos
Historias como la de Iguazú nos recuerdan que los actores que nos hicieron reír también vivieron momentos oscuros, tensos y peligrosos. Sus vivencias, lejos de los estudios de televisión, siguen despertando admiración y sorpresa.
De las Nieves concluyó su relato diciendo que “nunca olvidará esa experiencia”. Y los fans, seguramente, tampoco olvidarán que La Chilindrina y Ñoño, por muy poco, no fueron parte de una de las tragedias turísticas más tristes de América Latina.


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