La polémica detrás de “La Casita”
La estrella mundial del reguetón, Bad Bunny, se encuentra en el centro de una nueva controversia legal en Puerto Rico. Un hombre de 84 años, Román Carrasco Delgado, presentó una demanda civil contra Benito Martínez, alegando que su propiedad fue utilizada sin autorización en un video musical y en una réplica construida para los conciertos del artista. La querella exige al menos un millón de dólares por daños y angustia emocional.
La historia de la vivienda en Humacao
Román Carrasco relata que su casa, ubicada en Humacao, fue construida en los años 60 con la colaboración de su familia. La propiedad cuenta con tres recámaras, dos baños, un gran porche y una hamaca, símbolos de la vida tranquila que lleva. Sin embargo, tras aparecer como inspiración de “La Casita” en el cortometraje que acompañó el álbum Debí Tirar Más Fotos, decenas de fanáticos visitan diariamente la vivienda para tomarse fotos, alterando su tranquilidad.
Alegaciones de uso indebido y fraude contractual
Según la demanda, Carrasco nunca autorizó plenamente el uso comercial de su hogar. El hombre afirma que fue engañado para firmar documentos en la pantalla de un celular, documentos que no comprendía. Estos supuestos contratos fueron utilizados para validar el uso de su casa y su réplica en los 30 conciertos del tour, lo que según él constituye enriquecimiento ilícito y violación de su derecho a la privacidad.
Empresas involucradas y repercusiones
La demanda no solo apunta a Bad Bunny, sino también a Rimas Entertainment, Move Concerts PR y A1 Productions. Se acusa a estas compañías de reproducir ilegalmente las medidas y detalles de la casa de Carrasco para construir la réplica utilizada en los conciertos, aumentando los ingresos del tour sin compensar adecuadamente al propietario original.
Implicaciones legales y posibles consecuencias
Por ahora, el caso es de carácter civil, lo que significa que se busca una compensación económica y no prisión. Sin embargo, si se demuestra que existió falsificación de documentos o fraude intencional, podrían surgir cargos penales. Actualmente, no hay órdenes de arresto ni acusaciones criminales contra Bad Bunny, y el caso se tramita en la Corte de Primera Instancia de San Juan.
Un símbolo de la vida perdida y la fama inesperada
Román Carrasco describe su hogar como un refugio de tranquilidad y recuerdos familiares. La utilización de su propiedad en proyectos musicales y escénicos ha alterado su día a día, y ahora la casa se convierte en el centro de una batalla legal que podría afectar la imagen y los proyectos del reguetonero.
La atención mediática y el impacto en el tour
Aunque la música de Bad Bunny sigue atrayendo multitudes, esta disputa legal genera controversia y pone el foco sobre el uso de propiedades privadas en producciones artísticas. La resolución de este caso podría sentar precedentes sobre derechos de propiedad y compensaciones económicas en el mundo del entretenimiento urbano.


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