Un presunto desfalco de criptomonedas valorado en más de $800 millones de dólares ha llevado al arresto de Giorgi Bachiashvili, ex mano derecha de Bidzina Ivanishvili, el hombre más rico de Georgia. La detención, ocurrida el 27 de mayo de 2025, destapa una compleja trama de finanzas digitales, poder político y acusaciones de persecución.
El mundo de las altas finanzas y las criptomonedas en Georgia se ha visto sacudido por el arresto de Giorgi Bachiashvili, antiguo asesor de confianza del multimillonario y ex primer ministro Bidzina Ivanishvili. Bachiashvili, quien había huido del país dos meses antes, enfrenta acusaciones por la presunta malversación de una fortuna en criptomonedas que hoy superaría los $800 millones de dólares, en un caso que entrelaza poder, traición y la opacidad del universo digital.
El arresto: Cae el prófugo del cripto-imperio
Giorgi Bachiashvili fue detenido por las autoridades georgianas el 27 de mayo de 2025. Según el Servicio de Seguridad del Estado (SSS) de Georgia, el arresto se produjo gracias a un aviso anónimo que alertaba sobre los movimientos de Bachiashvili cerca de una sección poco vigilada de la frontera, mientras intentaba presuntamente cruzarla de manera ilegal. Bachiashvili, quien posee doble ciudadanía georgiana y rusa, ya se encontraba en la lista de buscados por Interpol.
Su huida se había producido en marzo de 2025, justo antes de que un tribunal emitiera un veredicto en su contra por las acusaciones de robo de criptomonedas presentadas por Ivanishvili.
La trama: De asesor de confianza a enemigo número uno
La relación entre Bachiashvili e Ivanishvili se remonta a los años en que el primero se desempeñó como director ejecutivo de un fondo de inversión privado perteneciente al magnate y su familia, un cargo que ocupó durante seis años. Fue durante este periodo que Bachiashvili introdujo a Ivanishvili en el mundo del Bitcoin.
La acusación formal de Ivanishvili alega que su ex asesor malversó millones de dólares en criptomonedas. La fiscalía georgiana cifró el valor inicial del presunto robo en 39,215,820 dólares, pero con la fluctuación del mercado de criptoactivos, se estima que el valor actual de los bitcoins en disputa supera los $800 millones de dólares. En marzo de 2025, Bachiashvili fue condenado en ausencia a 11 años de prisión por malversación de fondos y blanqueo de capitales. A esta condena se suma ahora un nuevo cargo por cruce ilegal de frontera, que podría acarrearle entre tres y cinco años adicionales de cárcel. Un tribunal también ordenó en mayo que Bachiashvili pague a Ivanishvili hasta 9,000 bitcoins.
Este caso ilustra la peligrosa convergencia del poder político concentrado, donde Ivanishvili es señalado como «gobernante de facto» de Georgia, con las nuevas formas de riqueza digital. Las criptomonedas, por su naturaleza a veces opaca y su alto valor, pueden convertirse en el epicentro de disputas de poder al más alto nivel, donde los límites entre lo legal, lo personal y lo político se desvanecen.
La defensa: Persecución política y amenazas de muerte
La defensa de Bachiashvili, encabezada por el abogado Robert Amsterdam, sostiene una narrativa completamente opuesta. Amsterdam ha denunciado que su cliente es víctima de una «persecución política orquestada por Bidzina Ivanishvili» y que fue «devuelto por la fuerza» a Georgia, donde ahora enfrenta el riesgo de «detención arbitraria, interrogatorio coercitivo y maltrato abusivo».
En una entrevista con The Guardian, publicada el mismo día de su arresto, Bachiashvili afirmó: «Recibí un mensaje de uno de los tipos del Servicio de Seguridad del Estado de que Ivanishvili había dicho: ‘Lo aplastaré en la cárcel y le haré hacer lo que quiero'». Y añadió: «Sabía que básicamente iba a morir en la cárcel».
Bachiashvili también declaró al medio británico que, según información de servicios de inteligencia de dos países, se había emitido una orden para asesinarlo. Antes de huir, prometió «hacer todos los esfuerzos para asegurar que la comunidad internacional entienda exactamente quién es Ivanishvili, especialmente en EE. UU.». Por su parte, el abogado de Ivanishvili desestimó estas graves acusaciones calificándolas de «chismes de prensa amarilla».
El contexto georgiano: Represión y poder en la sombra
El momento del arresto de Bachiashvili es significativo, ya que coincide con la publicación de la citada entrevista en The Guardian, donde no solo detalla sus temores, sino que también critica la deriva represiva en Georgia y el papel de Ivanishvili en ella. Este contexto añade una capa de complejidad política al caso, alimentando las sospechas de que la maquinaria estatal podría estar siendo utilizada para saldar cuentas personales o silenciar voces críticas.
La disputa no se limita a las fronteras georgianas. La huida de Bachiashvili, su búsqueda por Interpol, sus declaraciones a medios internacionales y la contratación de un equipo legal con alcance global demuestran cómo estas batallas financieras y legales de las élites trascienden rápidamente el ámbito local para convertirse en asuntos de escrutinio internacional, afectando la imagen y la credibilidad del país implicado.
El futuro incierto: ¿Justicia o venganza millonaria?
El caso de Giorgi Bachiashvili y Bidzina Ivanishvili está plagado de incógnitas. La guerra de narrativas es central: por un lado, un ex asesor que se presenta como víctima de una implacable persecución política por parte de un poderoso oligarca; por el otro, un magnate que lo acusa de un robo multimillonario. En un entorno donde se alega que el poder judicial podría estar comprometido, determinar la verdad se convierte en una tarea ardua.
Las implicaciones de este cripto-escándalo son profundas, no solo para los directamente involucrados, sino también para la reputación de Georgia en el escenario internacional y para la percepción de seguridad en el volátil mundo de las inversiones en criptomonedas. Queda por ver si el proceso judicial logrará esclarecer los hechos de manera imparcial o si, como teme la defensa, se convertirá en un capítulo más de una venganza con cifras astronómicas en juego.


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