En 1952, el actor Jorge Negrete le regaló a la legendaria María Félix un collar de esmeraldas que pasaría a la historia no solo por su belleza, sino por la historia que lo rodea. Este collar de esmeraldas, cuyo valor en esa época rondaba los 300,000 pesos, se convirtió en un símbolo del amor y compromiso de Negrete hacia la que sería su esposa. La joya destacaba por sus esmeraldas de alta calidad y el exclusivo diseño que la hacía única, un reflejo de la gran admiración y cariño que el actor sentía por La Doña.
Sin embargo, esta joya no solo ha sido un símbolo de amor, sino que, años más tarde, se convertiría en una pieza central de una disputa legal que marcaría el destino de María Félix y la historia del collar.
¿Por qué Jorge Negrete le regaló el collar de esmeraldas a María Félix?
El regalo fue entregado en un momento significativo: la boda de Jorge Negrete y María Félix, un enlace que representaba la unión de dos íconos del cine mexicano. La esmeralda, con su vibrante color verde, fue un símbolo de la profunda conexión entre ellos. Sin embargo, al fallecer Jorge Negrete en 1953, la situación tomó un giro inesperado.
Aunque la joya fue pensada como un símbolo de amor eterno, la familia de Jorge Negrete solicitó a María Félix la devolución del collar debido a una deuda pendiente. María Félix, conocida por su carácter fuerte y su amor por la joya, se negó rotundamente a devolverlo, argumentando que este regalo formaba parte de su vida y su historia.
«¿Quién le encargó el collar?, ¿Jorge o yo?, ¡pues cóbreselo al muerto, lo caído, caído está!» fueron las famosas palabras de La Doña en relación al collar de esmeraldas.
La batalla legal: María Félix y su decisión de conservar el collar
La disputa por la joya fue feroz y se extendió por varios años. María Félix, decidida a conservar el collar, optó por pagar un fideicomiso de 500,000 pesos a favor de Diana Negrete, la hija de Jorge. Esta decisión no solo reflejaba su deseo de mantener la joya, sino también su capacidad de enfrentarse a la familia de su difunto esposo.
El proceso legal continuó, y finalmente, María Félix pagó más de un millón de pesos por la joya, mucho más de lo que había costado originalmente. Sin embargo, el collar de esmeraldas pasó a ser solo una parte de su colección, ya que La Doña decidió desmontarlo y utilizar las esmeraldas para crear nuevas piezas.
El collar de esmeraldas y su legado: de regalo de bodas a joya de colección
El final de la historia del collar de esmeraldas no fue el esperado por muchos, pero fue un reflejo del carácter de María Félix: imparable, indomable y, sobre todo, fiel a sí misma. Después de una larga batalla legal, La Doña decidió desmantelar el collar, utilizando las esmeraldas para otras piezas de su colección. Uno de los destinos más famosos de las esmeraldas fue el icónico collar de cocodrilo de Cartier, que se convirtió en uno de los símbolos más reconocidos de María Félix.
A pesar de que pagó una fortuna para mantener el collar, María Félix no solo se hizo con la joya, sino que también dejó un legado imborrable de su amor por el lujo, el poder y la independencia que siempre la definieron.
El consejo de La Doña: un legado que va más allá de las joyas
María Félix no solo fue una mujer de gran belleza y elegancia, sino también de gran sabiduría. Se dice que, en uno de los momentos más conmovedores de su vida, La Doña dio un consejo a los enamorados que aún resuena en la memoria de todos:
«El amor verdadero no es solo un sentimiento, es un compromiso con uno mismo y con el otro. No olvides ser fiel a tu corazón y, sobre todo, a tus sueños».
¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.


TE PODRÍA INTERESAR