La ropa nueva se ha convertido en uno de los artículos más adquiridos durante las rebajas de inicio de año, especialmente tras las celebraciones de Navidad y Reyes. Miles de personas renuevan su guardarropa, pero especialistas en salud advierten que estrenar prendas sin lavarlas previamente puede representar riesgos para la piel. La ropa puede contener químicos utilizados durante su fabricación, y aunque muchos de ellos no representan peligro grave, sí pueden causar irritaciones, especialmente en personas con piel sensible.
El químico Álvaro Fernández, conocido como @farmaceuticofernandez, explica que la ropa nueva suele conservar restos de sustancias empleadas durante su fabricación. Entre ellas, destaca el formaldehído, usado para evitar arrugas, mejorar la apariencia de las telas y prolongar la conservación en tiendas. La ropa huele a este químico, y aunque su concentración está regulada, puede causar irritaciones cutáneas leves.

La higiene un factor importante
A esto se suma la higiene: aunque tenga etiqueta intacta, no garantiza limpieza total. Durante su fabricación, transporte y exhibición, la ropa nueva pasa por manos, superficies y puede ser probada por otras personas antes de llegar al consumidor. Esto aumenta el riesgo de transferencia de tintes y contaminantes a la piel.
Lavarla antes de estrenarla elimina químicos, suciedad y posibles contaminantes. También mejora la suavidad y comodidad de las prendas desde el primer uso, protegiendo la piel especialmente durante temporadas frías, cuando la piel es más sensible y reseca.
Riesgos de estrenar sin lavar
El contacto directo puede causar irritaciones leves, enrojecimiento y picazón. La exposición prolongada a formaldehído y otros químicos textiles es más crítica en personas con piel sensible, bebés y niños. Por ello, la recomendación de expertos es no usar ropa nueva directamente sin un primer lavado.

Cómo lavar correctamente las prendas
Para cuidar tu piel al usar ropa nueva, se aconseja seguir ciertos pasos: separar colores claros y oscuros, usar detergentes suaves y evitar suavizantes agresivos. Es preferible un ciclo completo de lavado y secado antes del primer uso. La ropa tratada de esta forma reduce residuos químicos y mantiene la textura original.
Beneficios de lavar la ropa nueva
Además de eliminar químicos, el lavado de ropa nueva reduce bacterias acumuladas durante transporte y exhibición. También evita alergias y mejora la sensación de frescura al usar la prenda. Incorporar este hábito protege la salud cutánea y evita molestias que podrían arruinar la experiencia de estrenar ropa nueva.
Ropa nueva y piel sensible: precauciones adicionales
Las personas con piel sensible deben extremar precauciones: usar detergentes hipoalergénicos, evitar secadoras con altas temperaturas y lavar prendas nuevas varias veces antes del uso. Esto disminuye el riesgo de irritaciones y reacciones alérgicas asociadas a la ropa nueva.
Alternativas para quienes evitan químicos
Existen opciones de ropa etiquetada como libre de formaldehído y con certificaciones ecológicas. Aunque estas prendas minimizan los riesgos, el lavado previo sigue siendo recomendable para mantener higiene y suavidad.

Moda y salud: un equilibrio necesario
Estrenar es una tradición que brinda satisfacción y estilo, pero también implica responsabilidad. Conocer los riesgos y adoptar hábitos de lavado simples permite disfrutar de las prendas sin comprometer la salud. Por ello, puede ser un aliado del estilo, pero siempre cuidando la piel.
Consejos finales para ropa nueva segura
- Lavar ropa nueva antes del primer uso.
- Usar detergentes suaves y hipoalergénicos.
- Separar colores y tipos de tela.
- Evitar el contacto prolongado con la piel sensible hasta un lavado inicial.
- Considerar prendas ecológicas o libres de químicos.


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