Los martes de frutas y verduras son de las promociones más conocidas en los supermercados de México. Durante décadas, miles de familias esperan ese día para comprar productos frescos a precios más bajos que el resto de la semana.
Aunque muchas personas creen que se trata solo de una tradición comercial, en realidad responde a una combinación de estrategias de venta, logística de abastecimiento y competencia entre cadenas. Por eso, cada martes se pueden encontrar descuentos importantes en productos agrícolas, especialmente en grandes supermercados que utilizan estas promociones para atraer clientes.
La idea se popularizó especialmente con campañas como el famoso “Martes de frutas y verduras” de Walmart y promociones similares en otras cadenas como Soriana, Chedraui o La Comer, que comenzaron a replicar estrategias parecidas para competir por los compradores.
Pero detrás de esos precios bajos hay razones comerciales muy claras.
Por qué el martes es el día elegido
El martes no fue elegido al azar. En el sector del comercio minorista, los supermercados suelen tener ciclos semanales de abastecimiento de productos frescos, especialmente frutas y verduras que llegan desde centrales de abasto o productores regionales.
Muchos de estos productos se reciben entre domingo y lunes, lo que significa que para el martes los supermercados ya tienen inventario suficiente para ofrecer promociones agresivas. Reducir los precios ese día permite mover grandes volúmenes rápidamente.
Esto también ayuda a evitar pérdidas. Las frutas y verduras son productos perecederos, por lo que venderlos rápido reduce el riesgo de que se deterioren en los días siguientes.
Además, el martes suele ser uno de los días con menor flujo de clientes en supermercados, ya que el mayor movimiento ocurre los fines de semana o los días cercanos a la quincena. Al lanzar promociones ese día, las cadenas comerciales logran atraer consumidores cuando normalmente habría menos ventas.
Martes de frutas y verduras: estrategia para atraer clientes
El martes de frutas y verduras también funciona como una poderosa herramienta de marketing. Los supermercados saben que muchos consumidores acudirán ese día específicamente por las ofertas.
Una vez dentro de la tienda, es común que los clientes compren otros productos que no estaban en su lista original. Este fenómeno se conoce como “producto gancho”, una estrategia comercial en la que ciertos artículos se venden con menor margen para incentivar compras adicionales.
Por ejemplo, alguien que llega por una oferta de plátanos, jitomate o aguacate puede terminar comprando carne, pan, productos de limpieza o artículos de despensa.
De esta forma, aunque algunos productos tengan precios muy bajos, el supermercado compensa la promoción con otras ventas dentro del mismo ticket de compra.
Competencia entre supermercados
Otro factor clave detrás de estas promociones es la competencia entre cadenas comerciales. Cuando un supermercado lanza una campaña de descuentos que atrae clientes, otros negocios suelen responder con ofertas similares.
Esto ocurrió durante años en México, cuando diferentes cadenas comenzaron a crear sus propias versiones del día de descuentos en productos frescos. En algunos casos se usan nombres distintos, pero el concepto es prácticamente el mismo.
La competencia provoca que los precios bajen más, ya que cada supermercado busca destacar frente a sus rivales. Por eso, en muchos lugares del país los consumidores comparan precios entre tiendas cada martes para encontrar las mejores ofertas.
Un hábito que se volvió tradición
Con el paso del tiempo, estas promociones dejaron de ser solo una estrategia comercial y se transformaron en un hábito de consumo para millones de personas.
Muchas familias organizan sus compras semanales alrededor del martes porque saben que ese día pueden encontrar precios más accesibles en productos básicos de la alimentación.
Incluso en redes sociales es común ver comparaciones de precios, recomendaciones o listas de ofertas destacadas de la semana.
Así, lo que comenzó como una simple táctica de marketing terminó convirtiéndose en una tradición en el consumo cotidiano en México, donde cada martes se vuelve sinónimo de frutas y verduras más baratas en el supermercado.


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