Los tenis Converse, famosos por su diseño atemporal y su presencia en la moda urbana, alguna vez fueron el calzado estrella en las canchas de basquetbol durante gran parte del siglo XX. Sin embargo, en la actualidad surge una duda común: ¿son realmente adecuados para hacer ejercicio, ya sea correr, entrenar en gimnasio o practicar deportes de alto impacto?
Un calzado con historia deportiva
Los Chuck Taylor All Star, lanzados en 1917, fueron diseñados inicialmente como tenis de basquetbol. Durante décadas, jugadores profesionales los usaron gracias a su ligereza y tracción en superficies de madera. No obstante, con la llegada de nuevas tecnologías deportivas en los años 70 y 80, Converse perdió protagonismo en el deporte competitivo y pasó a consolidarse como un ícono cultural y de estilo de vida.
Converse para correr: no son la mejor opción
Aunque los Converse son cómodos para caminar o para un uso casual, no son ideales para correr. Sus principales limitaciones son:
- Falta de amortiguación: no absorben adecuadamente el impacto al correr en asfalto o superficies duras.
- Soporte limitado: carecen de tecnologías que estabilicen el pie durante movimientos repetitivos.
- Riesgo de lesiones: el impacto directo puede afectar rodillas y articulaciones a largo plazo.
En conclusión, para quienes buscan un calzado específico para correr, lo mejor es optar por tenis diseñados con espuma reactiva, suelas ergonómicas y soporte especializado.
¿Sirven para entrenar en gimnasio?
En cambio, los Converse tienen ciertas ventajas dentro del entrenamiento de fuerza:
- Su suela plana y firme brinda mayor estabilidad al levantar pesas, especialmente en ejercicios como sentadillas y peso muerto.
- Ofrecen buen agarre al suelo, reduciendo el riesgo de resbalones.
- Su diseño sencillo y ligero los hace cómodos para rutinas que no exigen gran amortiguación.
Por estas razones, muchos entrenadores recomiendan Converse o tenis planos similares cuando el objetivo es levantar peso y mantener una postura estable.
Alternativas según el tipo de ejercicio
- Correr o cardio de alto impacto → mejor elegir tenis de running con soporte y amortiguación.
- Entrenamiento de fuerza → los Converse son una opción funcional y económica frente a tenis especializados de levantamiento.
- Uso diario o caminatas ligeras → cumplen bien como calzado cómodo y versátil.
Los tenis Converse no son la mejor elección para correr largas distancias o entrenamientos de impacto, pero sí resultan útiles para ejercicios de fuerza y gimnasio gracias a su suela plana y estabilidad. En definitiva, su uso dependerá del tipo de actividad: para moda y entrenamiento de pesas, cumplen; para cardio y running, conviene invertir en calzado diseñado específicamente para ello.
