Plantar un árbol frutal en casa puede ser una excelente idea para tener limones, mangos, naranjas o duraznos frescos, pero también es común cometer un error que afecta su crecimiento, el no dejar suficiente espacio.
Aunque al principio parecen pequeños, los árboles pueden crecer mucho más de lo esperado. Si se colocan demasiado juntos, terminan compitiendo por agua, luz y nutrientes, lo que afecta directamente la producción de frutos.
¿Cuánto espacio debe haber entre cada árbol?
La distancia correcta depende del tamaño que alcanzará cuando sea adulto. Los árboles frutales enanos necesitan entre 2.5 y 3 metros de separación. Los semienanos requieren entre 3.5 y 4.5 metros, mientras que los árboles estándar necesitan entre 6 y 7.5 metros de distancia.
Estas medidas ayudan a que cada uno tenga suficiente ventilación y reciba la cantidad adecuada de luz solar, algo fundamental para que produzca más frutos y crezca fuerte.
¿Qué pasa si plantas demasiado juntos?
Uno de los problemas más comunes es querer aprovechar al máximo el espacio del jardín. Sin embargo, cuando los árboles quedan demasiado cerca, sus raíces compiten entre sí. Esto provoca que absorban menos agua y menos nutrientes, lo que puede traducirse en frutos más pequeños, menor producción y un crecimiento débil.
Además, la poca circulación de aire aumenta la humedad entre las ramas y hojas, favoreciendo la aparición de hongos, plagas y enfermedades.
Aunque dejar mucho espacio parece una buena idea, también puede convertirse en un problema. Cuando están demasiado alejados, la polinización puede disminuir, especialmente en especies que necesitan otro árbol cercano para producir frutos, como algunos manzanos, perales o ciruelos. Por eso, el equilibrio es importante: ni demasiado juntos ni demasiado separados.

Trucos para que un árbol frutal crezca más rápido
Además del espacio, hay varios factores que ayudan a que crezca mejor y produzca frutos en menos tiempo. Uno de los más importantes es plantarlo en un sitio donde reciba al menos seis horas de sol directo al día. También conviene usar tierra fértil, con buen drenaje y rica en composta o materia orgánica.
Otro truco es podarlo de forma regular para eliminar ramas secas o débiles. Esto permite que el árbol concentre su energía en crecer y producir frutos.
El riego también debe ser constante, especialmente durante los primeros años. Sin embargo, es importante evitar los encharcamientos, porque demasiada agua puede pudrir las raíces.
¿Cuánto tiempo tarda en dar frutos?
El tiempo depende de la especie y del tipo. Los árboles injertados suelen producir más rápido que los sembrados desde semilla. Por ejemplo, un limonero injertado puede dar frutos entre dos y tres años después de plantarse, mientras que un mango puede tardar entre cuatro y seis años.
En general, los árboles enanos y semienanos suelen producir antes, porque están diseñados para crecer más rápido y ocupar menos espacio.


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