Una nueva generación de baterías podría cambiar por completo el futuro de los autos eléctricos. Se trata de las baterías de sodio, una alternativa que busca sustituir al litio como material dominante en el almacenamiento de energía.
Empresas como Changan y CATL ya han desarrollado modelos funcionales con esta tecnología, demostrando que el cambio no es una idea lejana, sino una transición que ya comenzó.
¿Por qué el litio ya no es la mejor opción?
Durante años, el litio fue el estándar en baterías para vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos gracias a su alta densidad energética. Sin embargo, el aumento en la demanda global ha elevado sus costos y generado problemas de suministro.
La producción de litio está concentrada en pocos países, lo que provoca volatilidad en precios y dependencia estratégica. Además, su extracción requiere grandes cantidades de agua y procesos químicos que pueden afectar ecosistemas.
Estos factores han impulsado a la industria a buscar alternativas más abundantes y menos contaminantes.
¿Qué son las baterías de sodio?
Las baterías de sodio funcionan de manera similar a las de litio. Utilizan sodio como portador de carga y generan electricidad mediante el movimiento de iones entre el ánodo y el cátodo.
El sodio pertenece al mismo grupo químico que el litio, por lo que comparte propiedades que permiten un desempeño comparable. La diferencia principal es su abundancia. El sodio es el sexto elemento más común en la Tierra y se encuentra en el océano, la corteza terrestre y la sal común.
Esta disponibilidad reduce costos y simplifica su obtención, lo que mejora su viabilidad a gran escala.
¿Qué ventajas tienen las baterías de sodio frente al litio?
Uno de los principales beneficios es el precio. De acuerdo con datos compartidos por Changan y CATL, las baterías de sodio pueden ser entre 20% y 40% más económicas que las de litio. La tecnología Naxtra desarrollada por CATL incluso promete reducciones aún mayores en el costo por kWh.
En climas fríos, el rendimiento es superior. Las baterías de sodio conservan hasta el 90% de su capacidad a temperaturas de -20 °C y presentan una descarga más lenta a -30 °C, lo que representa una mejora importante frente a las limitaciones del litio.
También destacan por su seguridad. Presentan mayor estabilidad térmica y menor riesgo de incendio en caso de sobrecarga o accidente. Además, permiten el uso de aluminio en lugar de cobre en su fabricación, lo que reduce aún más los costos.

Primeros modelos de autos con baterías de sodio
El modelo Changan Nevo A06 será uno de los primeros vehículos eléctricos producidos en serie con batería de sodio. CATL ya implementa su batería Naxtra en distintas marcas del conglomerado Changan, como Avatr, Deepal y Uni.
Actualmente, estas baterías ofrecen una capacidad aproximada de 45 kWh, con una autonomía cercana a los 400 kilómetros por carga. Si bien es suficiente para trayectos urbanos y uso cotidiano, todavía representa un reto para viajes de larga distancia.
¿El fin del litio?
La incorporación de baterías de sodio podría reducir de forma considerable el precio final de los autos eléctricos, facilitando su acceso a más consumidores. Además, al depender de un material abundante y menos contaminante, la industria avanzaría hacia un modelo más sostenible.
Aunque el litio no desaparecerá de inmediato, la competencia tecnológica ya comenzó. Las baterías de sodio podrían marcar el inicio de una nueva etapa en la movilidad eléctrica global.


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